No se si sera el mismo caso pero algo parecido me pasaba con mi gata Pipi. De pronto la dio por maullar de forma escandalosa normalmente por la noche sin causa aparente y como ya tenia 12 años la lleve al veterinario. No la encontró nada excepto una ligera pérdida de oido por la edad. Entonces decidi vigilarla y descubrí que solo comenzaba a maullar, con un tono muy profundo, al entrar en las habitaciones donde habíamos cambiado los muebles. Llegue a la conclusión de que para ella ese cambio suponía que su voz no sonaba igual que siempre y al haber perdido oido intentaba acostumbrarse. La costumbre se la quito practicamente del todo despues de dedicarla tiempo a jugar con ella en esas habitaciones asociando el sonido de mi voz y sus maullidos a un lugar seguro. Digo casi del todo porque la muy gamberra descubrió que usando ese todo de maullido hacia que fuera a buscarla a ver que pasaba y a veces cuando quería mas atención lo utilizaba y me la encontraba en cualquier sitio refocilandose y pidiendo caricias.