Siempre tuve el sueño de tener un gatÃ*n, pero sabÃ*a que era imposible, primero, porque mis perras, adultas ya, eran completamente antigatos, pero la razón de mayor peso, era que mis padres, sobre todo mi madre, no querÃ*a…
Pero un dÃ*a de abril, tocaron mis hermanas todas emocionadas, habÃ*an encontrado un gatito, tendrÃ*a como mes y medio o poco más, era muy pequeñÃ*n, pero parecÃ*a sano, al menos el vet no le vio nada raro. Todo parecÃ*a perfecto, mis padres lo aceptaron estupendamente y las perras, un poquillo mosqueadillas, pero vamos nada…Nuestra alegrÃ*a no duró mucho, al dÃ*a siguiente, agonizaba en mis manos.
Tras esto, me puse como loca a buscar un gatÃ*n en adopción…y en esto estábamos cuando un dÃ*a, sin esperarlo, a los diez dÃ*as justos de la pérdida del gatillo, dábamos un paseo, en una caja un minigatillo, como una ratita blanca, super pequeña, la cogemos , un poco más allá de ella, a menos de un metro, una tricki, otra miniatura, pero esta no se movÃ*a, por suerte al cogerla, vimos que estaba viva…Bueno, lo demás, ya os lo imagináis, bibes, masajes, cacas, poco dormir, mucha babita caida, jeje, y mis niñas iban creciendo, preciosas, sanas….
AquÃ*, la primera foto, recién cogiditas
y bueno, estas de cómo iban creciendo...
….Hasta que llegó el momento de pasar al pienso…esa es la segunda parte de la historia…