Esta preciosidad estuvo hasta hace dos dÃ*as en la protectora. Un buen dÃ*a apareció una pareja excepcional y decidieron adoptarla. Ahora sabemos que Siray es muy feliz y ello nos hace seguir adelante.
El vÃ*deo es precioso y muy emotivo. Está cargado de ESPERANZA para seguir luchando por ellos