Cita:
Iniciado por paqjo Lo de la distancia afectiva es cierto.
Ellos suelen tener conductas extremas con el educador, o te comen a besos o te rechazan, según los cojas. Los más pequeños son más afectuosos, más zalameros.
Los hay, que si han sufrido maltrato, no aceptan muy bien las muestras de cariño, no se fían de los mayores por su mala experiencia.
No te impliques mucho afectivamente, que luego lo pasas mal, sólo lo justo, para intentar comprender su situación e intentar paliar las carencias que sufren.
Piensa en todo momento que tú eres la profesional y debes actuar como tal. Es indudable que con muchos se te partirá el alma, pero no muestres jamás pena por ellos, intenta estar en tu papel, de querer ayudarles a que se formen como personas, pero no te sientas jamás como su mamá esas horas que estás trabajando, como nos pasa con los michis, no puedes actuar así, porque los habrá que se aprovechen de esa debilidad que tú muestras y porque otros se sentirán decepcionados, porque realmente no puedes ser su madre, sus vidas no dependen sólo de ti.
No sé si me he explicado bien, lo siento,pero hoy estoy agotada. |
Te has explicado a la perfección!!! Y precisamente esto es lo que me tiene despistada, una conocida que trabajó alllí durante 6 meses me dijo que no llegas a coger confianza con ninguno, porque ni ellos "se dejan", ni el centro lo permite en parte... Está todo tan organizado y estructurado que no les queda tiempo ni para relacionarse siquiera entre ellos... Dice que es muy triste y que quema muchísimo ver el deterioro psicológico que la situación les produce, pues apenas tienen autonomía para nada!! Incluso si ves un grupito de más de dos niños hablando... lo tienes que disolver!! Lo cual no les deja apenas lugar a las relaciones interpersonales...
En fin, intentaré adaptarme a las normas del centro y no darle demasiadas vueltas, pero sé que no lo voy a poder evitar... A ver qué pasa!!