A Sugar la puedo bañar y secar con secador sin problema alguno, a Coco ni idea y n ganas de intentarlo, Ziza, pues supongo que sí que la podré bañar y acostumbrar a ellos, pero al que bajo ninguna circunstancia puedo meter en la bañera es a Judas. Judas es un gato muy pacífico, extremadamente bueno y paciente, que un día se convirtió en un tigre de Bengala cuando se me ocurrió la feliz idea de bañarlo. Sólo deciros que me tiró a la bañera con cortina incluída mientras él salía todo ofendido y empapado del agua