La verdad es que aunque se trate de ratones, me dan un poco de lástima.
Me imagino el terror que han de sentir de estar entre los dientes de un gato,
el instinto les ha de avisar que sus minutos están contados...!
Por suerte mis gatas nunca han llegado con ratas y sólo con pájaros y más suerte aún, es que me los han traído vivos y los he salvado, especialmente cuando saben volar... simplemente han escapado de mis manos como si nada y a contar su experiencia...
Me encanta cuando los gatos entregan sus presas como trofeos a sus amitos, así ellos expresan su cariño y confianza... son un amor