Chini... lo primero gracias por compartir con nosotras estas cosas, que son personales, y que un abrazo enorme para ti.
Luego... yo soy muy bestia. lo admito: si mi marido me dijera algo similar, salía él por la puerta al instante, y sus cosas por la ventana a continuación, para acabar en divorcio. Sé que algunas lo vemos y lo vivimos claro, y otras lo véis pero lo sentís complicado, difícil, no tan grave... etc. (con, o sin gata de por medio).
Por lo que cuentas de tu amor a los animales... y lo que intuyo de tus carencias emocionales, creo que amas y necesitas a tu gata.
Soluciones? no sé. Vivir con tu marido va a ser una vida de tensión. Estarás en tensión por si la gata suelta pelo, por si la gata llora, o necesita un veterinario, o tiene diarrea y la caca huele mal o se hace pis o rompe algo...
Por una parte te diría que la gata te viene bien como terapia, y mucho más a tu niña, que los niños se dan cuenta de todo. Por otra no vas a estar tranquila por la próxima reacción de tu marido.
Por la gata... te aconsejaría un hogar en paz donde la quieran como merece, porque lo único que está pidiéndo desde el garaje es afecto. Y miedo me da la reacción de tu marido un día de mala leche...
Lo ideal: que salga tu marido de casa, y de vuestra vida. Y tú, tu niña, la gata y quién os haga felices, juntas...
sea como sea, estamos aquí contigo...