Cita:
Iniciado por Borovia Reconozco que las careys, por lo menos en mi caso, son la singularidad dentro de la singularidad de los gatos por su pelaje. Quizas fue eso lo que me dejo prendado de Polie cuando la vi en adopciones. Tan unica que no pude resistirme. 
Luego me enteré que son las más dificiles de adoptar precisamente por su singular pelaje que personalmente me encanta por que es tan indefinible y cambiante dependiendo de la luz que siempre la digo 'Polie tienes el caracter a flor de pelo' por los bandazos de humor que pega y que segun la de la luz parece otra gata. 
Comprendo perfectamente lo que comenta Zorte de su marido en cuanto al aspecto desconcertante y cuando se pone a hacer gestos resulta dificil saber que parte de la gatina esta y donde. En algunas fotos me he tirado un rato para saber donde paraba el morrito, el rabillo y hasta las orejas. 
Con Lily resulta algo más sencillo ya que no es totalmente carey aunque su pelaje es tan variado que resulta una tentación irresistible el contar colorines cuando esta tumbada al solillo.  |
Pues claro, seamos sensatos, antes de decir ciertas cosas... a él le resultan desconcertantes, inquietantes, sin más... de entrada no le gustan por esa razón. A mi al cpntrario, me fascinan, me parecen criaturas sumamente extrañas...ya he dicho, la primea vez que vi una gatita csrey pensaba que era eso, singular entre las singulares, y ejemplar unico... y no era así!!!!
todo el mundo tiene sus preferencias, el hecho de que a alguien no le guste un pelaje de gato, no le hace peor persona. yo, como casi todo el mundo, tiene sus preferencias, lo cual no quita que en un momento dado nos pongan en brazos uno de estos michos que no nos llaman la atención y finalmente nos sintamos 'rendidos' ante su belleza y no lo queramos separar de nosotros...
mucha gente que nunca haya visto un carey, puede pensar que es un ejemplar raro, y puede comprarlo. a mi personalmente lo que menos me importa s el 'timo', que lo es, ojo, y es de preocupar, lo que me mosquea es lo que dice Drei, que quizás a la vuelta de la esquina del centro comercial hay una mama carey muriendose de frio y protegiendo con su cuerpecito a sus crias, que hubiera tenido una oportunidad si el comprador la hubiera visto...