Respuesta: ¿os afecta? A mi gato (que nos sigue a todas partes y siempre está donde estamos nosotros), le encanta mirarnos fijamente cuando nos ponemos "cariñosos". La solución que hemos adoptado es sacarlo de la habitación y cerrar la puerta. Yo creo que el "jodío" en el fondo, entiende que es por pudor y que necesitamos intimidad, porque cuando lo sacamos de la habitación para "eso", ni se inmuta, pero si dos minutos después de terminar con lo que estamos haciendo no le abrimos la puerta, se pone a maullar como un desesperado, como diciendo "qué sé que habéis terminado yaaaa. Abriiiid la puerta y dejadme hueco en la cama, que voy" |