Erase una vez un gatito con cara de no haber roto un plato y una ingenua abuelita que le regalo una camita del todo a 100 con la ilusa idea de que algún día la utilizaría para descansar sus lorzas... (las el gato).
Este es el resultado. Abstenerse almas sensibles y fabricantes de camitas del todo a 100...
Uy, que chulo, piso nuevo...
Voy a meter tos mis juguetes dentro
Uf, no "cabo"
Ze me zalen las cozas
Y tiene vistas y to
Pero vamos a arreglarla, que esta mal construida:
Ahora si tengo intimidad para traer a mi chati...
Ups, vecinas cotillas.
Y ahora imagen directo del tuneo, a darle a los pedales