Hola
A ver que os parece esta situación.
Tenemos a Lukateli, que es un gatito o gatita (no sabemos) de casi tres meses. Lleva con nosotros tres semanas, come normalmente, juega, duerme mucho habiendo elegido ya sus sitios preferidos, etc, todo normal.
Duda gorda:
No nos atrevemos a dejarle la puerta del jardín abierta por miedo a que se vaya y no vuelva.
Apuntar que en el jardín de enfrente
vive la madre con el hermanito de Lukateli, aparte de que el padre da vueltas constantes por aquí. Nuestro gatito ha tenido contacto visual con la madre casi a diario a través de las puertas de cristal.
Qué opináis?, volverá con la madre o se quedará en nuestra (su) casa?, lo dejamos investigar afuera?
Gracias y saludos desde Bélgica