La verdad es que resulta muy cómico, porque hace como dice Natalia, que se pone de lado y viene pegando saltos toda seria, y lo más gracioso es que lo hace pegada a la pared, se arrima y viene hasta mí refregándosepor toda ella, como si por hacerlo yo no la viera; luego, cuando le meto el susto, pega un salto tremendo y pierde el culo que hasta derrapa por el pasillo, y, si no encuentra escapatoria, se tira panza arriba y me mira como diciendo "ves, era broma, mira qué buena soy". Me la como...