Pobre, Tim, que ha tenido que pagar caro la inconsciencia (por decirlo de una forma suave) de sus múltiples dueños.
Suerte, peludito. El próximo será diferente, ya lo verás.
__________________
-Los gatos no tenemos nombre. -¿No?- dudó Coraline. -No- corroboró el gato-. Vosotros, las personas, tenéis nombres porque no sabéis quiénes sois. Nosotros sabemos quiénes somos, por eso no necesitamos nombres.