Mi Goyito no es ni pelirojo ni naranja; es rubio, rubio, rubio hasta decir basta.
Petra es oscura (album) y totalmente simétrica. Es increíble, si tiene una raya en la pata izquierda, también la tiene en la derecha, etc.
Goyito, el rubio, es como un perro. Con sus 13 años me sigue a todas partes. Es muy cariñoso y noble. Ahora bien, si tiene algo "malo", diré que es como lo romanos "vomitar para seguir comiendo".
Ya me lo advirtió el vete nada más verlo: ¿Rubio?: ladrón de comida. ¡Justo! Anda, que no tengo que tener cuidado con él. Es un tragón, y aunque la comida de los humanos le sienta mal, a él le da igual.
En cambio, podría dejar el pescado en la encimera de la cocina con Petra dentro y os aseguro que una hora después la vería babeando pero el pescado intacto.
Lo digo por si puedo aportar algo al estudio del comportamiento de los gatos rubios, jajaja.