Respuesta: Coco y sus maullidos
Mi gato Goyo está castrado, pero sigue maullando y llorando como alma en pena por la casa, con 13 añitos que tiene la criatura. Aunque tiene a Petra, mi otra gata y un año mayor que él, creo que llora para reclamar mi atención. Es tremendamente dependiente de mí, y cuando yo no le hago caso a pesar de sus lloros y lamentos, ¿sabéis cómo lo consigue? El muy gamberro se va a molestar a Petra. Evidentemente, ante los gritos de socorro de la gata voy y le agarro por donde puedo para que no se hagan daño.
¡Así es como consigue que le coja cuando él quiere! No sé quien escribió eso de "los gatos tienen a una empleada! Me suscribo al eslogan. Hacen de mí lo que quieren, jejeje.
Además, otra cosita. Desde muy cachorrito se ha acostumbrado a su fetiche. El cuello de una bata, ya asqueroso con los años, al que utiliza como biberón. ¡Tendríais que verme por la casa con el gato colgando y casi dándole la teta! Es broma, eh! Pero al tenerle en brazos y él mamando del cuello es como si así fuera.
Bueno, pues cuando se pone tan pesado, le cojo, me pongo el cuello (imaginaos el espectáculo ahora en verano y con 40º) y a pasear con el gato por la casa para que se desfogue y tranquilice.
Es cuestión de que le vayas conociendo cada día un poquito más, hasta adelantarte a su pensamiento, como lo hace él contigo.
¿Todavía no ha salido corriendo por el mero hecho de que tú estés pensando en, no sé, darle por ejemplo la malta, un medicamente, bañarle o cualquier otra cosa? Si todavía no lo ha hecho, dale tiempo y verás. ¡Son extremadamente inteligentes y adorables, jejeje!
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