Resulta que mi gato se ha acostumbrado a los mimos de mi novio, pero no a que le haga cualquier mimo no, tiene que ser como el le ha acostumbrado. Cada día al llegar de trabajar mi novio se sienta en la cama y se quita la camiseta, se recuesta y da palamaditas en su pecho, Ñaño lo oye y viene corriendo, se acuesta encima de mi humano cual efigie egipcia y ale a dejarse sobar. Así que nada esa estampa tengo el gato durmiendose del gusto, el humano gozando del control sobre el gato (y del gustillo de que se deje acariciar por él) y yo mirando. Que os parece??? Eso sí no vale que tenga puesta la camiseta, ni que esté sentado, ni llamarlo a voces, todo debe ser según la costumbre. Ver para creer.....