Hola amig@s...
A veces me preocupa Natacha, a ver, "no mucho" porque sé que basicamente está bien, pero hay cosas de ella que me inquietan:
Sus primeros dueños la cuidaron muy bien, y la querían mucho, eso lo sé.
Pero de su segunda dueña sólo sé que no la cuidó porque llegó hecha una pena a casa.
Me contaron sus dueños que era muy mimosa, tanto, que era pesada. Todo el día haciendo croquetas y pidiéndo mimos.
El día que llegó Natachita, me acordé de sus dueños: era tal y como me la habían descrito: más mimosa imposible: desde el primer instante que abrí el transportín y me tumbé a su lado, no quiso separarse de mí y no dejó de hacer croquetas y pedir mimos.
Cuando hice las presentaciones y se juntaron las dos gatas, Natachita fue cambiando, en pocos días, rápido. Ahora está casi
autista. Es como si no participara de la "vida familiar". Se va a una silla en otra habitación para dormir. Nunca me pide mimos, ni a Akira. Akira a veces la busca para mimos, y la otra la ignora. Cuando yo le hago mimos, me soporta, pero en cuanto puede se va.
Ni una croquetita, ni un ronroneo. Juega con Akira, eso sí, pero no tanto como akira quisiera. Cada día tenemos nuestro encuentro de juegos en la terraza, las 3 en el suelo. Akira lo disfruta como una enana

, pero Natacha es como si, o no se atreve a participar (por mucho que yo insista), o no le apetece un pijo

.
A veces he pensado que parecía tener miedo, pero, de qué??????

No hay ruidos fuertes en casa. Yo no hablo alto. Mis movimientos son suaves, etc...

(Akira no le hace daño, todo lo contrario, intenta mimarla y no se deja).
Hoy le dije un "NO!" por subirse al balcón y me dió una pena terrible, porque se puso tan nerviosa que empezó a hacer ese ruido que hacen los gatos cuando ven un pájaro, y después con un sonido extremadamente suplicante de "perdón-miedo" (jamás lo había oído) me miró con miedo, y se fue a esconder con miedo. se metió debajo de la cama.
Se me ha roto el alma en ese momento. he ido tras de ella, la he cogido y le he intentado transmitir todo el amor que siento. Creo que se ha tranquilizado. No ha vuelto a esconderse cuando la he soltado, y ya estaba normal. Pero ese miedo que ha mostrado no era normal.
Ha sido
exagerado. ERA MIEDO DEL GORDO. del "no me hagas daño". Y ni siquiera me había acercado a ella, lo dije desde la cocina. No fue un NO! muy fuerte, ni muy rotundo, ni para darle susto. Por supuesto jamás le hecho daño!! todo lo contrario, me derrito con ella.
He sentido unas ganas de llorar terribles, de pena, y de no entender.
Sé que en su primer hogar no era así, que era feliz y mimosa. con una vida afectiva "activa" por decirlo de alguna forma. Y me pregunto si echará de menos su antiguo hogar.
Qué echa en falta con Akira y conmigo, qué puedo hacer para que se integre y sea más feliz.



y sobre todas las cosas, que no me tenga miedo!!!!
Se nota que Akira es feliz. Tiene sus días buenos y sus días malos, sus momentos y su genio, nos enfadamos y hacemos las paces. Nos queremos y lo sabemos.
Pero natacha... no me atrevería a decir que es feliz. Y sé que antes lo era, con sus dueños antiguos.
No sé si me quiere. sinceramente creo que no, que sólo me acepta. (tampoco tiene más opciones)
Y está sanísima, de eso no hay dudas.
¿ a alguién le ha pasado? ¿por qué ese cambio?? ¿qué le hace falta??? ¿qué puedo hacer por ella???
P.D: perdón por el rollo, pero no sé cómo resumir esto.