| Recien llegado
Fecha de Ingreso: 13-February-2008 Ubicación: Tarragona Mensajes: 3 Sexo: Masculino Mis mascotas: Tina | Gracias a todos Hola a todo el mundo, Primero que todo, nos presentamos. Somos Leandro y Susana y nos conocimos hace aprox. 7 meses. Antes de conocernos, ya teníamos cada uno una gata y aunque nuestra relación iba de maravilla, temíamos por la relación de las gatas. Estuvimos cerca de 5 meses, viviendo de piso en piso. Quince días en mi piso, quince días en el suyo y todo por el miedo a juntar a las gatas. Claro, los animalitos no tienen la culpa de que tengan que compartir su espacio. Curiosamente, acudimos a este foro y lo que leímos nos asustó bastante. Vosotros nos explicasteis vuestras experiencias y la verdad, nos han ayudado muchisimo... de ahí que ahora, queramos compartir también nuestra experiencia con vosotros. Queríamos juntar las dos gatas. Tina: Tiene 5 años y es mezcla entre persa y siames. Es negra con los ojos amarillos y muy chata de nariz. Tiene un carácter muy fuerte y aunque no hace daño a nadie, no le gusta que la molesten. No le gustan las caricias ni las chucherias como premio. No le gusta jugar a nada... pero, nos gusta así, es especial. Tiene ese algo por dentro que todos entendemos, es la reina y dueña de la casa. Laboris: Tiene 1 año y es la típica gata color gris y blanca. Es muy graciosa y muy cariñosa, pero... también muy rebelde, es capaz de subir por las paredes!!! Tampoco le gustan las chucherias y se ha vuelto igual de refinada con la comida como su compañera Tina. Bien, presentados todos, paso a explicaros nuestra experiencia. Leímos, que la presentación entre las dos gatas tenia que ser progresiva y permitir que se fueran acostumbrando a sus olores. No chillar, no regañar, nunca pegar, premiar y dar mas cariño a la gata que habitaba en el piso para que no tuviera celos. Pues bien, no pudimos juntarlas progresivamente pero tampoco hizo falta tomar decisiones importantes. Curiosamente se llevan fenomenal. Las dos comen y beben del mismo recipiente y duermen en la misma cama, juegan entre ellas y lo mas extraño, al tener dos recipientes para sus necesidades, en uno de ellos orinan y en el otro... es una pasada, que compenetración. Si pudieran hablar, creo que nos hubieran pedido una amiguita hace mucho tiempo. Ahora, estoy convencido de que no se aburren cuando nos vamos a trabajar y las dos nos reciben en el recibidor como si fuéramos los invitados. A sido esencial, el no transmitir nerviosismo en el periodo de adaptación. Hoy en día, llevan dos meses de convivencia y se han adaptado perfectamente a los dos pisos. El cambiar de piso es inevitable y sabemos que a los animales eso no les gusta, pero por suerte, creemos que ellas se lo toman como una excursión con cambio de decorado. Muchas gracias a todos por los comentarios expuestos en la web y al fundador de la dicha. Seguiremos compartiendo nuestras experiencias con vosotros. Saludos  |
| |