Bueno ahí va mi "totxo" de hoy:
A fuerza de observar los juegos, entre hermanos, vas viendo distintos comportamientos entre ellos, y ahora ya me he acostumbrado, pero las primeras veces que veía el juego entre cachorros, me escandalizaba al ver que llegaban a quejarse de dolor. Es su forma de socializarse, de entrar en una escala social, que les va a servir durante su vida, en caso de que su convivencia se mantenga dentro de un rol estrictamente felino.
La cosa cambia, cuando sus compañeros son humanos. No todos los cachorros juegan igual entre ellos, algunos, al primer mordisco con dolor, se detienen en seco, otros se someten al notar presión, y otros se quejan, se levantan, se echan para atras, ladean el cuerpo y lo encorvan, orejas gachas, ,ojos rasgados, rabo de látigo, tres segundos, toman aire y........segundo round!!!! Todo dependerá del papel que ellos pretenden tomar en la escala social de la "manada". Del mismo modo, nuestros amigos peludos, cuando "juegan" con nosotros, pretenden establecer un orden social, y nuestras manos, para ellos son como el contrincante que pugna por el 1er puesto. Por tanto, mi "método", si se puede llamar así, suele ser:
1º.- Nunca darles la mano para que jueguen. La mano es inaccesible, no se muerde, ella manda!! Es mejor tener algún elemento de juego con el que pueda establecer pugnas. Si esto no funciona:
2º.- La mano es la líder, así que no se demuestra dolor (¿cuántas veces, hacemos ver que lloramos, nos quejamos, y vuelve a arremeter contra nosotros con más furia que antes,si cabe?), ni se retira la mano, se queda inmovil, al tiempo que con la otra mano lo acaricio, mientras voy coreando las caricias con un "SSShhhhhtt.NO!!!!!"
Si el minino es rebelde y no se amilana:
3º. -Ha de ser él,el que se retire (como si peleara con un hermano). Sin retirar la mano, le cojo con la otra de la parte posterior del cuello (esa por donde lo cogen las mamás), y lo separo de mi mano. Si os dais cuenta, cuando lo cogeis así, él se siente vulnerable, así que le pongo frente a mi cara (lo suficientemente lejos para que no me zarpee), y le hablo con firmeza: "NO!, no se muerde, ssssshhht, a la mamá besitos". Intento que pase del ataque al ronroneo con métodos que sobradamente conocemos.
Ah!, y si aun así, me abre la boca para morderme...le pongo en su cuarto, o su cama, y le hago entender que se acabó el juego. Repito las operaciones las veces que haga falta, según cómo actúe conmigo después.
Obsevad a vuestro gatín, y según su reacción, sabreis de qué manera podeis actuar con él.
Hay que tener presente que si hemos adoptado a nuestro gato de muy bb, ha de definir su rol en nuestra manada, y para ello lo hace de la manera que sabe: jugando a pelear.
Si les damos las manos para que juegue.....él querrá ganar......hasta que la mano lo gane a él.
Esta es mi experiencia, no es un dogma de fe.....cada uno ha de saber cómo es su gato, y a qué estímulos responde mejor....mis metodos no me funcionan ni siempre ni con todos, así que suelo aplicar a determinado gato lo que mejor me va, una vez ya he visto que funciona en "ese" gato en particular.
Perdón por la parrafada.
Ah, otra cosa, eso de reñirles con el dedito apuntando a su cara.....mejor no hacerlo. Porque eso no lo interpretan como mandato, sino como desafío. (os suena lo de orejas para atrás, cabeza ladeada, ojos rasgados mirando de reojo, mientras nuestro dedo se agita frente a su cara cuando le reñimos?....esto normalmente acaba con un abrazo mortal del minino a nuestra ya castigada mano).
Ahora sí creo que no me dejo nada

saludines!!!