Pumba (que así le hemos llamado finalmente) ayer utilizó su arenero por primera vez, en ese sentido nos ha salido la mar de limpio, y no tira ni una bolita fuera
Comer pues poco casi na, apenas probo dos bocados de atún pero por la noche tuvo un comportamiento que no podiamos creer! Se nos acercó a los dos y al acariciarle se restregaba, nos "trompaba" en a mano con su cabecita, se tumbaba, patas arriba ... vamos... lo que nunca esperabamos para un gato que apenas llevaba 24 horas en casa.
Tambien ha investigado todos los rincones y empezado a trepar cuan hombre araña. Se sube a donde pilla y juega al escondite que no veas.
Tiene unas uñas larguiiiiisimas... y aun es pronto como para que se esté muy quieto, pero cuando coma y beba y pase un pelin mas de tiempo, intentaré cortarselas un poco con cuidado.
Por último, os dejo una fotito de esta mañana en la que ya se le ve un poco menos miedica: