A mi me dijeron que me deshiciera de mi perro cuando quedé embarazada. Jajajajaja, que si no me trasmmitiria una enfermedad que mataría al feto.
En fín. Mi querido Tao fue mi mayor protector durante mi embarazo. La vete me dijo que es por las hormonas, que el perro percibía un olor distinto que despertaba en él un fuerte instinto de protección. Y cuando nació mi peque mi abuela "no dejes que se acerque el perro, no dejes acercarse al gato"
Lo primero que hice al llegar del hospital fué presentar a mi niña a Tao y a Hermes (en paz descanse) mi gatuno pasó un poco del tema, pero Tao la olió y babeo de arriba abajo. Después con un buen baño babitas fuera. jajajaja
Desde entonces Tao pasó a ser el mayor protector de Leyre, mi hija.
Y os digo que a veces he temido más por la integridad fisica de mis "no humanos" que de mi hija. Cuando le daba un "ay" al gato pobrecito Hermes, se tumbaba encima de él diciendo "ayyyyy" y al pobre se le oia maullar desde debajo de la niña. Eso si cuando la niña iba a otra cosa Hermes la seguía y allá que iba otro "ay". Tao sencillamente era un peluche gigantesco al que morder las orejas, investigar dentro de su boca o simplemente montarse encima como si fuera un caballito. Pobrecitos mios!!!