Drei tiene razón. Cuando entré en el centro de reforma, en el 96, lo primero que me pusieron por delante mis compañeros fueron los expedientes de los niños para que me los estudiara, era fundamental saber todo lo concerniente a sus vidas, no solo el delito cometido, sus entorno familiar, social, escolarización, problemas psiquiatricos, problemas sanitarios en general, si eran positivo en VIH o hepatitis... y además te informaban verbalmente de sus "manías", estrategias..., eso es fundamental para trabajar con ellos. Y por supuesto el motivo por el cual están alli es imprescindible saberlo. Imagina que trabajas sola un fin de semana (como nos pasaba en nuestro centro) y no sabes que uno de los chavales es un abusador sexual, por ejemplo, no podrías estar "al loro" de que no fuera al servicio acompañado de otro niño.
Ahora recuerdo que en este centro no se les permitía ir dos a la vez al servicio,tanto por el tema de abusos, como consumo de drogas..., no me preguntes como, pero íntroducían droga, igual que en la carcel y eso que eran registrados hasta los dientes cuando volvían de algún permiso...
No me extraña que duren tampoco los educadores si hay tan mal rollo, eso lo detectan los menores y se aprovechan de ello. Debe de haber una coordinación total, todos a una, con los mismos criterios y pautas de actuación, por el bien de ellos y del propio personal.
Yo en ese sentido tuve mucha suerte, había buena gente y buenos profesionales.
Ojalá tengas suerte, si no, siempr tienes otras opciones, tú no te cierres a nada.