Todo aquel o aquella que posee un
gato sabe que los felinos, por regla general, no son sensibles a los
alimentos dulces. No les atrae mucho. Seg?n algunas investigaciones, en los
gatos hay fibras gustativas sensibles al agua que enmascarar?an los sabores dulces.
Lo que lleva a la siguiente
conclusi?n: no es que los felinos no gusten de lo dulce,
?simplemente no lo sienten! Los receptores de los diferentes sabores son creados a partir de dos prote?nas. El gen defectuoso de los gatos no produce las prote?nas responsables de la captaci?n del sabor dulce.
Es decir, el gato no hace ninguna diferencia
entre agua y una soluci?n dulce, pero s?, si el az?car est? disuelto en una soluci?n salada.
Este descubrimiento podr?a tener implicaciones en el estudio de la obesidad y enfermedades derivadas como la diabetes en humanos. Impresionante, ?no?
fuente: mascotas.org