A mi gato Tila

Nunca pensé escribir en un foro de Internet mis sentimientos, pero sólo navegando entre las páginas dedicadas a gatos he encontrado a personas con los sentimientos de tristeza y añoranza por sus animales queridos como los que tengo yo ahora.
El pasado jueves (no hace hoy ni una semana) murió nuestro gato Tila. Llevaba cuatro años con nosotros. Mi família quiere y necesita que yo esté bien, tranquila, pero me cuesta y a ratos me resulta imposible. Yo creo que todo es todavía muy reciente.
Tila llegó a nosotros cuando era muy chiquitín junto a su hermano Timó. Le pusimos este nombre, más propio de una hembra que del gato valiente y de 4 Kilos y medio que llegó a ser porqué nos aseguraron que era una gatita. En ese momento yo estaba sumida en una horrible depresión y estaba de baja laboral. Por eso tuve mucho tiempo para cuidarles y educarles. Les enseñé a seguirme por la calle como si fuesen perritos y así, dando largo paseos, ocupándome y jugando con ellos superé la enfermedad. Timó sufrió un accidente una tarde en que yo no estaba y nos dejó el recuerdo de un gatito dócil y cariñoso que murió demasiado pronto. Era el preferido de José Luís (mi marido). Tila siguió con nosotros y llenó nuestras vidas de anécdotas divertidas y situaciones en las que nos demostró su fidelidad y cariño. Nunca lo castré. Pensé que siguiendo su instinto seria un gato más feliz y más libre. Me enorgullecía pensar que después de sus excursiones y “juergas nocturnas” en la época de celo volvía a casa para comer, descansar y estar con nosotros. Era salvaje y a la vez tan civilizado: le encantaba irse por los tejados, pero también caminar a nuestro lado por el pueblo, descansar cerca de nosotros, montarse en el coche para ir de fin de semana…era un ejemplar único, especial, y un buen compañero de juegos para mi hijo de 16 meses.
El verano pasado vinimos a vivir a un pueblo de montaña. Tila vivia en una garage que daba a un patio enorme en el que tomaba el sol y del que se escapaba cada vez que quería para hacer “sus cosas de gato”. Yo pensé que podría continuar haciendo su vida de siempre, que estaba preparado para conquistar el nuevo territorio, encontrar nuevas hembras y acompañarnos en nuestra nueva vida. Pasaron seis meses y cuando más feliz y reluciente estaba, el virus de la inmunodeficiencia felina se cruzó en su camino. Como consecuencia sufrió leucemia (enfermedad de la que a priori estaba vacunado) y un tumor relacionado con esta última enfermedad que lo consumió en tres meses. No hice nada para alargarle la vida, sólo cuidarle y estar con él mientras pude, hasta tomar la decisión de llevarle al veterinario para ayudarle a morir. Este ha sido el triste final de mi feliz gato Tila.
Me hubiera gustado esta primavera, o tal vez la siguiente, adoptar a uno de sus hijos. Esperaba que alguna vecina me dijera que su gata habia dado a luz a gatitos blancos y rubios. Así hubiéramos tenido “nietecitos”.

Primero que nada siento lo de tu gatito…

Sé como te sientes a mi me ha sucedido algo parecido pero de esto hace ya nueve meses y ya tengo dos gatitas nuevas…

Cuando me lo encontré en la calle no pude resistir a traermelo era un gato de unos 6 meses, pero había vivido en la calle y al meterlo en mi casa le entristecía, asi que hablé con el veterinario y me recomendó que le dejara salir al jardín, pues verás en el mes de Enero del 2008 desapareció unos 15 dias, volvió hecho un saco de huesos y un saco de pulgas se repuso y volvió a desaparecer todo el mes completo de Febrero, volvió otra vez flaco y totalmente lleno de heridas en el hocico, le curé y se repuso rápidamente pero una mañana de Agosto volvió a desaparecer, no me preocupé pero el tiempo iba pasando y ya me empezaba a preocupar, así que salimos a buscarle y una señora de dos o tres calles más abajo me dijo que el gato había muerto envenenado, no lo ví muerto y aún creo que va a volver…

Uf, el envenenamiento también era uno de los peligros a los que estaba expuesto mi Tila. Por suerte no llegó a suceder nunca, pero pienso que tu (cecelia) lo debiste pasar muy mal sin saber exactamente qué había sucedido. Un par de preguntas:
tus nuevas gatitas, salen a la calle? Tardaste mucho en cogerlas después de lo sucedido?