Doce detenidos en la investigación por el uso de animales enfermos para piensos


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[B]Doce detenidos en la investigación por el uso de animales enfermos para piensos[/B]

La Junta aparta de sus funciones al director de Sanidad Animal de Sevilla tras declarar ante la Guardia Civil en relación con el caso

Al menos una docena de[B] directivos, propietarios y trabajadores[/B] de empresas de transformación de subproductos cárnicos de Andalucía, Extremadura y Cataluña han sido detenidos e imputados desde el miércoles pasado en el transcurso de la investigación que sigue el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Osuna sobre el presunto uso de animales enfermos o no aptos para consumo humano con el fin de elaborar harinas de piensos de [B]animales de compañía [/B](gatos y perros) y para obtener grasas destinadas a la elaboración de [B]piensos de pollos, vaca y cerdos[/B], introduciéndose así en la cadena alimentaria humana, según ha podido saber ABC.

La Guardia Civil ha inspeccionado la planta de procesamiento de [B]subproductos cárnicos Dasy[/B], en Osuna, del grupo PGG, presidido por [B]José María Gimeno[/B], así como su filial[B] Pet Food[/B], situada en la población leridana de Ribera D’Ondara. También ha inspeccionado la planta Render Grasas, de Salteras. En esas actuaciones, la Benemérita se ha incautado de ordenadores, documentación, muestras de harinas y grasas, etcétera.

Además, la Guardia Civil y el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Osuna -que ha decretado el secreto de sumario- están citando a declarar durante toda esta semana a trabajadores, directivos y empresarios de esas plantas de procesamiento. Aníbal Hernández, director de Dasy, declaró que este pasado jueves lo hicieron trabajadores de la planta y hoy, viernes, le toca el turno a los directivos, que irán acompañados de abogados en sus declaraciones.

La investigación no sólo ha alcanzado a empresas, sino también a la propia Administración autonómica, ya que la Guardia Civil citó a declarar al funcionario[B] Luis Vázquez Muñoz, jefe de Sanidad Animal de la Consejería de Agricultura en Sevilla[/B]. Vázquez Muñoz declaró ayer, jueves, acompañado de letrado, si bien no quiso aclarar a ABC si fue citado en calidad de detenido y después puesto en libertad. El jefe de Sanidad Animal de la Junta acudió a su trabajo con toda normalidad, aunque fuentes de la Consejería de Agricultura indicaron que con casi toda probabilidad [B]se le apartará formalmente de sus funciones [/B]para que no continúe tomando decisiones en materia de sanidad animal, ya que podría entrar en conflicto con asuntos que investiga la Guardia Civil para el Juzgado de Osuna. Se da la circunstancia de que hace quince días el departamento que dirige Luis Vázquez Muñoz giró una visita de inspección a Dasy sin que se apreciara irregularidad alguna.

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¿Qué son los Sandach?[/B]

Los Sandach (Subproductos de Origen Animal no destinados al Consumo Humano) categoría 1 son animales sospechosos de estar infectados con el mal de las vacas locas u otras enfermedades transmisibles al ser humanos, así como animales de experimentación, procedentes de perreras o que murieron durante el transporte. Los Sandach categoría 3 son partes de animales sacrificados para consumo humano pero que no se destinan a ese fin por motivos comerciales. Los Sandach categoría 1 deben ser incinerados en plantas de transformación y sus productos finales se usan como combustible en cementeras o plantas de biodiésel. Los Sandach categoría 3 pueden ser incinerados, usados como combustibles o transformados en grasas para piensos de pollos, vacas o cerdos o en harinas para piensos de animales de compañía.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Osuna intenta ahora descubrir si en algunas de esas plantas [B]se han mezclado subproductos cárnicos categoría 1 con categoría 3[/B], lo que supondría haber usado animales enfermos o no aptos para hacer piensos de animales que después consumimos los humanos. La alerta ha saltado y algunas cadenas de distribución que se abastecen de pollo en plantas de Sevilla y Granada han comenzado ya a indagar el origen de las harinas y grasas de los piensos que usan para alimentar a sus animales.

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Vázquez Muñoz, un «peso pesado» en la Consejería de Agricultura[/B]

Luis Vázquez Muñoz, al que la Guardia Civil ha llamado a declarar, no es un funcionario cualquiera. Tiene mucho peso en la delegación provincial de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, donde es desde hace varias décadas jefe de Sanidad Animal, un departamento que se ocupa del control de las plantas de subproductos cárnicos como las que ha inspeccionado la Guardia Civil en Osuna y Salteras. «Entre sus funciones está el control del ganado o las alertas sanitarias, como las de la lengua azul en rumiantes o la de salmonela en gallinas ponedoras», según fuentes del sector, que aseguran que colabora estrechamente con el Seprona de la Guardia Civil en la campaña de inmaduros.
Además, «tiene en sus manos el control de los grandes mercados de abastecimiento y de las entradas de pescado y carnes en ferias». Otra de sus competencias es el control en carretera del transporte de alimentos, de modo que si se rompe la cadena de frío es quien ordena la transformación de esos productos en plantas de Sandach (Subproductos de Origen Animal No Destinados a Consumo Humano)

http://sevilla.abc.es/provincia/20140606/sevi-detenidos-piensos-animales-osuna-201406060936.html


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[B]Extrabajadores de la planta de Osuna confirman el uso de animales enfermos[/B]

Relatan a ABC que «se hacía de noche. Mezclaban en la trituradora cadáveres de animales enfermos con carne despiezada destinada a piensos»

Ex empleados de Dasy afirman que en la misma tolva se mezclaban animales enteros de saneamiento y productos de despiece para piensos

La pasada semana, varios directivos y trabajadores de Dasy, la empresa de transformación de subproductos cárnicos de Osuna, fueron [B]imputados por usar presuntamente animales enfermos [/B]o no aptos para consumo humano con el fin de obtener harinas y grasas destinadas a piensos de pollos, vacas y cerdos, entrando así en la cadena alimentaria humana. ABC ha logrado contactar con extrabajadores de Dasy -empresa del grupo PGG- que han confirmado que era práctica habitual usar animales enfermos o no aptos para hacer piensos. Mientras tanto, [B]la Consejería de Agricultura mantiene silencio[/B], a pesar de ser responsable de la sanidad animal en Andalucía.

Dasy tiene en un mismo edificio dos plantas de Sandach (Subproductos de Origen Animal no destinados a Consumo Humano). La planta Sandach categoría 1 comenzó a funcionar en 2002 para la destrucción de animales enfermos (vacas locas, lengua azul, brucelosis, salmonelosis…) o no aptos para consumo humano (caballos, perros o gatos), de los que [B]obtiene harinas que deben ser incineradas en cementeras [/B]y grasas destinadas a plantas de biodiésel. La planta Sandach categoría 3 inició su actividad en 2005 y está autorizada para usar restos de animales destinados a consumo humano pero que no tienen ese fin por razones comerciales (como son las carcasas de pollos tras del despiece). Las harinas y grasas de los Sandach categoría 3 se destinan a piensos de animales de abasto (vacas, cerdos y pollos) y de compañía.

En la planta C1 [B]entran los cadáveres de animales enteros: [/B]caballos, cerdos, vacas, jabalíes silvestres, perros o gatos de clínicas veterinarias. En la planta C3 entran restos de animales procedentes de mataderos, es decir, despiezados. «Según la Ley, las plantas de Sandach C1 y C3 no deben estar bajo el mismo techo. Por eso, Luis Gázquez Soria, exdirector general de Producciones Agrarias de la Junta, se negó a autorizar la planta C3 a Dasy. Sí lo hizo su sucesor en el cargo, Manuel Sánchez Jurado, quien tras dejar la Junta se convirtió en director general de PPG, grupo propietario de Dasy», cuenta un trabajador que fue mando intermedio de la planta y que ha pedido quedar en el anonimato por miedo a represalias.

«Sólo un muro de hormigón y una chapa separan la planta C1 de la C3 en Dasy. Al principio se abrió en la chapa una trampilla por la que se echaban los animales enteros del C1 al C3. Después perdieron el miedo y directamente las palas echaban los animales enteros a la tolva del C3. [B]Se hacía de noche normalmente [/B][B]y así por la mañana ya sólo quedaba harina o grasa de los animales [/B]después de haberlos pasado por la trituradora y la olla a presión», señala uno de esos exempleados, que vio en numerosas ocasiones en la planta C3 cadáveres de jabalíes, vacas hinchadas y caballos enteros mezclados con restos de origen animal procedentes de mataderos.

«[B]Dasy hacía caso omiso de la normativa de bienestar animal [/B]que obliga a tener corrales o bebederos para animales vivos que llegaban a la planta para ser sacrificados y destruidos. Normalmente se les mataba antes de triturarlos pero en ocasiones no morían del disparo que recibían y los tiraban vivos a la tolva», insisten estos extrabajadores, que aseguran que «en 2012 llegaron a Dasy cerdos que tenían presuntamente peste porcina africana y se echaron a la tolva de C3 para hacer harinas y grasas para piensos».

«En ocasiones, [B]la harina presuntamente de pollo salía con pelos de cochino[/B]. Aquello era un descaro. Mandaban las harinas a la fábrica de Lérida y hacían una criba para dejarla limpia», cuenta un exdirectivo, que asegura que «la olla a presión de la planta C1 en la que que se cocían los subproductos cárnicos no solía trabajar a 133 grados, 20 minutos y una presión de 3 bares para esterilizar la harina y la grasa. Los ordenadores trabajaban con dos pantallas, uno en “modo trabajo”, que era cómo realmente funcionaban las máquinas, y otra en “modo visita”, para hacer informes oficiales».

¿Realizaba la Junta inspecciones a Dasy? Según estos testimonios, Luis Vázquez Muñoz, jefe de Sanidad Animal de la Junta en Sevilla -que ha declarado ante la Guardia Civil acompañado de abogado- «realizaba inspecciones a Dasy pero sus [B]visitas eran anunciadas con quince días de antelación[/B] a Dulce Osuna López, directiva de la fábrica, para que todo estuviera perfecto cuando él llegara».

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El dueño de Dasy fue condenado por delito medioambiental[/B]

En 2001, la Audiencia de Barcelona condenó a cuatro años de prisión al empresario José María Gimeno -dueño de la empresa Proteínas y Grasas Gimeno (PGG) y Dasy en Osuna- por contaminar en «horas nocturnas» un canal del área protegida del delta del Llobregat hasta convertirlo en una «cloaca». Gimeno recurrió ante el Tribunal Supremo, que en 2003 redujo la pena a dos años de prisión y dos de inhabilitación para ejercer actividades industriales en el sector de transformación del sector cárnico.

http://sevilla.abc.es/provincia/20140610/sevi-extrabajadores-dasy-animales-201406100827.html


#3

que se investigue bien el caso y que si se confirma que hay irregularidades, que se tomen medidas para que no se repita porque esto no debe quedar así.