El Cuenta Cuentos III. RELATOS BREVES

[B]La Terminal[/B]
[B][I]Por Ais[/I][/B]

Sin duda fue una mañana especial para Inés. Seis eternos meses sin estar con Ricardo, era lo más que podía soportar.

Su hermana la había asesorado acertadamente en la compra del precioso vestido blanco, que sobre la cama yacía al lado de la gata semidormida. Maquillarse y peinarse, ya no le suponía ningún contratiempo, pues adquirió con el paso de los años una gran habilidad para trazar el perfil sobre sus ojos así como el aplicarse el color adecuado, todo perfectamente detallado en su set de maquillaje tan especial.

Con un solo movimiento el bastón se desplegó, se inclinó levemente apoyada en él para palpar la parte superior del maletín e inmediatamente agarrarlo por el asa.
Introdujo a la gata en el cajetín de transporte, extrañamente Missy estaba ese día más inquieta de lo normal, no paraba de girar y dar vueltas, presa de una gran inquietud.

Su mejor perfume, el agua de rosas que tanto gustaba a su novio, impregnaba y dulcificaba su cuello. Un aroma tan agradable, que todos los vecinos del inmueble aspiraban profundamente por escaleras y ascensor, e inmediatamente después el nombre de Inés emergía en sus mentes, acompañado de una complaciente sonrisa.

Ese día no quería llevar sus oscuras gafas, le apetecía estar plenamente guapa para Ricardo, sin nada que ocultar.

[I]Escasamente llevaba una hora esperándola; como norma general no aceptaba animales en el Taxi, pero Inés portaba belleza y salvoconducto especial.[/I]
[I]Tal era su dulzura, su amabilidad, que ningún taxista de la isla se negaba a llevarla con su gata persa.[/I]

Sentada en el banco, esperó a oir la llegada por megafonía. Missy empezó a maullar y de nuevo a inquietarse dentro del maletín.

Abrió la rejilla y acarició con exquisita ternura sus puntiagudas orejas. Se tranquilizó, pero el corazón del felino palpitaba con fuerza. El ligero ruido de ambiente que habita la terminal se tornó en alboroto, los pasos se convirtieron en carreras, los murmullos en gritos, las palabras en sollozos.

Inés confusa, se levantó e instintivamente puso rumbo hacia la zona de mayor concentración de voces, en procura de conocer lo que sucedía.

La confusión, el caos era total, el segundo empujón recibido le hizo caer el cajetín. Sin bastón, de rodillas…desesperada, palpaba el suelo en vano intento de recuperar a su gata. Un brazo amable la ayudó a levantarse y devolvió a Missy a su regazo.

Gracias- dijo Inés, mientras apoyaba con fuerza su cabeza contra la del gato.
Está usted esperando por alguien?- preguntó el caballero
Sí, a mi novio- contestó Inés suspirando.

Alejandro , que así ponía en la placa de su pecho, al lado de unas alas bordadas, tomó la mano de Inés.
-Si no le importa, acompáñeme por favor-

El piloto la llevó al interior de la ventanilla de la compañía, donde amablemente fue antendida por sus azafatas.

Durante un par de horas el nerviosismo y las lágrimas invadieron el cuerpo de Inés, pero su corazón casi le sale del pecho cuando oyó la voz de su Ricardo, que soltando las maletas, cálidamente la estrecho entre sus brazos.

Ruth y Gabriela, auxiliares de vuelo compartían lágrimas sentadas en un banco de la terminal, conmocionadas por la terrible catástrofe. Ruth le mostró la foto de ella con Alejandro, el copiloto…todo un caballero, amable, joven,… habían compartido tantas horas de vuelo…

[B]A mi paisana Inés…y a todos los que hemos perdido a un amigo en un accidente[/B]

:3::3::3:Eres un amor Ais!!! tus paisanas te dan muchos:th_thkiss2:, es que me dejas sin palabras, tienes magia para todo .

Si es que ya lo decía yo

AIS FOR PRESIDENT