Estoy muy muy preocupada!

Hace unos días decidimos traer otra gatita para que Nina no pase tantísimo tiempo solita.

No quiere ni ver a la pequeña, las tengo en dormitorios separados pero no sé si la aceptará, intercambiamos la arena, juego con ella después de jugar con la pequeña para que le dé el olor, pero no hay forma, y la pequeña está asustada.

Lo que más miedo me dá es que ni siquiera Nina es igual con nostros, cada vez que la cojo me bufa y quiere irse al suelo corriendo y eso si que me extraña puesto que es la gata más cariñosa del mundo.

No sé que hacer, ayudadme por favor…:frowning:

Es muy normal que los gatos no se toleren hasta pasadas unas semanas, normalmente se empiezan a aguantar hacia los 15 días. Hay unas pautas de presentación, que si no has seguido deberás empezar de cero desde ya. Son estas, copio y pego de un post anterior. Sólo si la cosa se alarga deberás contactar con un especialista en etología felina.
Cuando llegues a casa con el nuevo inquilino no los presentes de golpe NUNCA, ya que esto será por lo general el principio de una mala relación o de una relación que tardará mucho más en consolidarse como buena, además de llevarse los dos unos cuantos arañazos o, cuando menos, bufidos y disgustos.

  • Deja al gato nuevo en el trasportín y que el dueño de la casa se acerque a olerlo durante unos minutos.

  • Después de esta presentación preliminar déjalos en partes separadas de la casa de modo que puedan olerse por debajo de la puerta, pero sin poder verse ni atacarse. Esto durante un periodo mínimo de 2 semanas.

  • Mientras cada gato esté en esta fase de confinamiento separado, intercámbiales la arena, pon la de uno (con caquitas y todo) en el sitio del otro y viceversa. Así se irán acostumbrando a sus nuevos olores.

  • Tenlos sólo juntos cuando alguien esté presente y les pueda vigilar y hazlo de forma gradual (cada vez más tiempo, según veas que se toleran). Cuando no estés en casa tenlos en cuartos separados hasta que la aceptación del uno por el otro sea total y absoluta.

  • Los animales esterilizados son menos territoriales, esterilízalos y evitarás futuras peleas.

  • Dales premios cuando se porten bien el uno con el otro. En especial al gato que ya tenías, para que no se sienta desplazado por el nuevo y mímales mucho más de lo habitual.
    Incítales a jugar juntos participando tú al principio con una cuerda o similar.
    Si les gusta la malta, úntales un poco la boquita o alguna patita con ello para que el otro le lave y creen vínculos. Esto sólo en caso de que ya se medio acepten, claro, porque de lo contrario puedes empezar una pelea.

Tendremos que tener en cuenta que los gatos son muy exagerados y muchas veces lo que parece una gran pelea es simplemente un intercambio de maullidos y chillidos que, si bien nos asustan, son tan sólo intentos de intimidar al otro gato sin llegar al ataque.

Los enfrentamientos a veces son necesarios cuando el orden está sin establecer en casa. Si los separas, lo único que consigues es aplazar esto y a veces perpetuarlo. Si te metes en su enfrentamiento, pueden empezar a utilizar esto como arma para conseguir tu apoyo, o sea: gritar más para que tú vengas a defender a alguno.

Sólo si ves que el enfrentamiento es MUY serio se puede intervenir, con un spray de agua, una palmada seca, o, en casos más extremos, echándoles una manta encima.

  • Condicionamiento positivo: cuando estén juntos sin gruñirse ni nada, les das premios (golosinas, malta o lo que les guste), juegas con ellos a algo que puedan jugar juntos (con una cuerda, un plumero, un láser… no con algo que uno se pueda llevar y pelearse por ello los dos). También les dices cositas, les haces más mimos… Es muy importante que sólo les des premios cuando pase esto, si se los das en alguna otra ocasión no van a discriminar que es por portarse bien, van a generalizarlo.

  • También es recomendable el uso del Feliway y, sobre todo, flores de Bach, van genial.

  • Feromonas (truco de la gasita): compra gasas en la farmacia y frota con una la parte de debajo de la mandíbula, donde acaba y se une con el cuello (en los lados), con la que ellos se frotan contra los muebles y contra nosotros. Ese frotado no son mimos, como a veces pensamos, es que nos marcan como suyos, ya que por esa zona sueltan feromonas. Frotas la gasita lo que te deje (sin hacerle daño, claro, suave pero con firmeza), mejor en el que sea más dominante de ambos, y luego, con esa misma gasa frotas todo el cuerpo del otro. De este modo, el nuevo gato va a oler más al dominante, y éste le aceptará mejor. Esto lo haces todas las veces que puedas sin que se harten.

  • Contacto visual: hay un método que consiste en colocar una red en una puerta, para que se vean pero no se puedan atacar, para que se relajen en presencia del otro. Les pones la red y les das latita, o jamón o lo que sea a cada uno en su lado (al principio más lejos de la red y según pasen los días más cerca).

  • Distraer al miedoso: si uno de los gatos huye siempre del otro tenemos un problema, porque de ese modo está reforzando el comportamiento agresivo del que persigue (yo amenazo y él se va), así que se debería intentar desviar la atención del miedoso cuando esto pase para que no se vaya (sin comida, eso sí, no sea que piensen que cada vez que se encaran hay premio).

  • Terapia de desensibilización sistemática: consiste en (sin red) ponerles el plato de comida al principio lejos del otro gato (unos 3 metros), pero sin comida. Cuando los dos se comporten de manera relajada ante la presencia (aunque lejana) del otro, les echáis un poco de comida. Acercáis el plato gradualmente al otro gato, siempre teniendo en cuenta que nunca debe subir el umbral de miedo ni de agresión. En cuanto veas que uno se pone nervioso, gruñe o algo así, volvéis un paso atrás y seguís igual: comida sólo mientras estén a gusto viéndose. Así vais acercando cada vez más el plato, y no os deis prisa, esto lleva mucho tiempo. Si la cosa se complica, podéis hacer lo mismo pero con ellos dentro de transportines y les dais alguna golosina a través de la puerta si según os acercáis están tranquilos viéndose. O con un arnés.

IMPORTANTE: ninguno de estos premios ha de darse fuera de estas sesiones para que aprendan a discriminar que sólo cuando se toleran hay premio.

Muchas gracias chacha 2009!!! Pero es que Nina está insoportable, incluso me muerde las manos a mí y me araña cuando he estado jugando con la pequeña, la veo muy diferente y me da miedo de que nos odie a nosotros por traerle a la pequeñaja!! Estoy preocupada

No te preocupes, yo pasé por esto hace apenas un mes. Se les pasa. Aunque ahora parezca que van a odiarse de por vida. Sigue los pasos y verás como antes de que te des cuenta se le ha pasado. Intenta no oler a la otra, si tu gata tiene una manta con su olor, después de tocar a la nueva refrégate con su manta y quédate con su olor, en unos días lo aceptará. A la nueva taradrá un poco más pero lo hará.
Una cosa, ¿está castrada? Son menos territoriales. ¿La otra qué edad tiene? Un gatito de menos de 6 meses siempre será más fácil que con uno adulto.

Nina no está castrada aún, no tiene ni cuatro meses y la pequeña tiene 2 meses sólo, pero Nina tiene un caracter que para qué contarte… la llevamos a castrar dentro de un mes y medio… Les acabo de intercambiar los platitos de comida y acabo de refregarle a la pequeña los juguetitos preferidos de Nina, se los acabo de dar y a puesto una carilla extraña, espero que se acepten pronto, no puedo estar mucho tiempo con ella y esta situación me preocupa…

pues mis gatas son de otro planeta… jjjj… cuando lleve a la negrita de bebé a casa, Misi la gruñía y acorralaba, pero cogí a la pequeña con las dos manos, se la puse casi nariz con nariz frente a ella y le explicqué la situación, que eso es lo que había, que la había traído para que le hiciera compañía y que tenía que hacer de mamá y que más le valía portarse bien porque si no la castigaba etc …, dejar a la pequeña en el suelo y ponerse a lamerla todo fue uno.

cuando llegó Pakito, no hice nada, se pusieron en la misma sala, el pakito tumbado en el sofá y así hasta hoy, pero claro, todo hay que decirlo, Misi de vez en cuando le ponen en su sitio, no sea que se le olvide que manda ella…

Bueno, después de casi una semana, todo ha ido fenomenal, ya están jugando juntitas, pero aún no hay ningún acercamiento más. Ya no le bufa, ni le araña, incluso pueden estar las dos en la misma habitación. Estoy muy contenta!!! Ya os iré contando y pondré fotillos de las michis… Gracias a tod@s

Me alegro que todo vaya fenomenal!! ahora a disfrutar de tus peques!!