Gata aterrada


#1

Hola a todos. Hace unas tres semanas adopte dos gatas adultas, son una madre y una hija. Con la hija no he tenido ningún problema, tardo unos días en adaptarse a su nueva casa y a mi, pero ahora juega, come, y lo hace todo normalmente. Pero a la madre no sé como tratarla, en casa, se pasa todo el día debajo de un mueble acurrucada. Supongo que come y bebe, porque no se le ve mal de salud, pero ni siquiera puedo estar segura de eso, el caso es que ahora por vacaciones me las he tenido que traer conmigo a casa de mis padres. La pequeña se ha adaptado, y aunque le tiene miedo a la gente, si se pasea y curiosea, vamos , lo normal. La madre en cambio, está permanentemente aterrorizada, no come, no bebe, no sale, ni se mueve. No sé que hacer para que al menos se le pase el susto y se relaje un poco los días que esté aquí y ya de paso si me dais consejos para que cuando vuelva a casa también me vaya cogiendo confianza os lo agradecería.


#2

Lo cierto es que a la tensión que le provocó tener casa nueva, ahora se le sumó otra tensión, el tener que adaptarse a una segunda casa.
Lo peor es que cuando se esté adaptando tendrá que irse de nuevo… el escenario no es bueno para ella.
Debes cuidarla mucho ya que el estrés provoca enfermedades en los gatos, especialmente los cambios de casa.
Coloca cerca de ella cosas con el olor de su hija, si se acuesta que lo haga en ropa que ha ocupado la gata pequeña, ese olor le es conocido y le dará confianza.
No la presiones, juega con la pequeña, arrastra un trozo de cordel y haz que la chica lo persiga pero que la madre la vea y así se relaje un poco y se de cuenta que no hay el peligro que imagina.
Llámala por su nombre con voz suave, ofrécele bocadillos apetitosos para que salga un rato de su escondite, aunque después vuelva donde mismo.

Le deseo la mejor de las suertes a tus gatitas y a ti… :e240::tt1::e240:


#3

Hola! yo tuve una gata también que a parte de esconderse era antisocial al máximo. Cosas del destino se llevaba estupendamente con Dakota y la seguía a todas partes pero en cuanto nos movíamos volvía a su escondite (se metía hasta dentro de los cajones y todavía no sabemos como).

Pues bien, con un cordel conseguí que jugara conmigo (miedosa, pero jugaba, aunque claro tenía sólo 4 meses) y poco a poco, hablándole bajito y parpadeándole (se ve que les da seguridad, es signo de que estás tranquilo) cogía confianza y se dejaba tocar. Pues bien, el día del cordel acabó ronroneando encima de mí como una cosa loca…

Te deseo mucha suerte, sé lo angustioso que es que esté ahí metida siempre…


#4

ssssssss.
Mismo me paso cuando lo lleve a Tomy de vacaciones…recien al 2do dia hizo popo…al 4 regresamos a casa…pobre…y cuando llego a casa feliz de la vida…


#5

Gracias a todos por los consejos, lo del cambio de casa por unos días ha sido inevitable, porque tampoco podía dejarlas tantos días solitas. De todas maneras ya estoy mucho más tranquila, ya que ella también está mas tranquilita. Se sigue escondiendo durante el día, pero a base que quedarme un poco despierta por las noches ya he podido comprobar que sale a comer y beber normalmente e incluso se da sus pequeños paseillos. Cuando volvamos a casa voy a poner en práctica todos vuestros consejos, hasta que no vea a mi niña tranquilita y disfrutando de su hogar no pienso parar.