Historia: Taby

Buenas a todos, hace unos días empecé una historia en este foro que se llama Taby. La comencé en el marco de un concurso que hizo Shane y que todavía esta vigente (anímate a participar!!!) y para pasar un buen rato y entretener a quien quisiera leerla. Por diversos motivos he decidido continuarla al margen del concurso. Tengo que agradecer los ánimos y apoyos que he recibido de mucha gente del foro (muchas gracias Sakura, Furen, Cupcake).

Bueno, espero que les guste y que me escriban sus comentarios y opiniones!!!:o

A veces las historias más increíbles nacen en los lugares más corrientes. Esta es la historia de una superviviente, de una gata que tras todo pronostico sigue viva.

Era principios de agosto de 2003, una gata estaba alumbrando a sus cachorros en un escondite de una casa abandonada. No fue un parto complicado…en principio. La gata parió al primer cachorrín, un gato blanco precioso, en su segundo empuje, nació una gatita con el pelaje precioso parecido a un siamés con las marcas point. Los siguientes en nacer fueron dos gatitos blanco y negros muy bonitos. La gata era de tamaño pequeño y de constitución débil. Se encontraba agotada por las contracciones y había perdido mucha sangre. Pero la pobre no podía descansar aún. Todavía quedaba un último gatito por nacer. Venía de culo y por más que empujaba no salía. No podía rendirse, sus cachorros la necesitaban. Volvió a empujar, y continúo empujando hasta que por fin la última gatita nació. La gata miró a esta gatita, no era muy guapa…más bien era un poco extraña. Tenía un pelaje tipo tabby y un tamaña un poco más pequeño que el de sus hermanos, hasta ahí todo normal, lo raro es que tenía los ojos abiertos, ojos verde esmeralda que miraban a su madre de una forma inquietante, unos ojos despiertos que pareciera quisieran grabar en su memoria todo, cada detalle.
La gata empezó a limpiar a sus cachorros con todo el amor del mundo, uno por uno, se encontraba exhausta pero tenía que hacerlo, no podía dejarlos húmedos y además tenía que limpiar todo rastro que pudiese atraer a algún depredador. Mientras la gata limpiaba a sus hermanos, Taby, que así es como le puso su madre, la observaba atentamente. Se dio cuenta que su madre no dejaba de sangrar, se dio cuenta que a cada momento un poco de vida se le escapaba, se dio cuenta que su madre iba a morir, y un profundo dolor se instauró en su alma. Cuando llegó su turno, Taby ya sabía lo que tenía que hacer. Empezó a lamerse ella, deseando que de esa forma su madre pudiera descansar. Su madre la miró, y en ese momento supo que Taby iba a ser muy especial, ya lo era. Ella también sabía que si seguía perdiendo sangre moriría y lo peor era que atraería a cualquier rata, perro u otro gato cerca y sus preciosos gatos no tendrían ninguna posibilidad, ¿Qué podía hacer?. Cerca de donde estaban había una casa en la que habitaban humanos. Ella no se fiaba de ellos pero evaluando sus opciones, era la salida menos mala que encontraba. Se armó de valor y empezó a trasladarlos, primero White, el gato blanco, luego Point, la gatita siamesa, después Momo y por último Blawhi, los dos gatos blanco y negros. Taby era más pequeña que sus hermanos, pero tenía los ojos abiertos, y además ya podía sostener su peso con sus patitas. En el viaje que su madre llevaba a Blawhi, Taby se armó de valor y empezó a seguirla, no sin problemas. Las patitas de Taby eran muy cortitas, sus andares bastante inseguros, pero Taby quería a su madre y no estaba dispuesta a causarle más dolor cargándola a ella también. Su madre la esperaba y juntas llegaron al jardín de la casa. El llegar, se dieron cuenta que en el jardín había unos niños jugando, la madre de Taby escondió a sus cachorros en un agujero cerca de la valla, se tumbó y pudo descansar mientras amamantaba a sus pequeños.
Entrada la noche, el peor de los desastres ocurrió, la madre de Taby murió.
Taby, una gatita de apenas un día, la miró y en ese momento agradeció la oportunidad que tenía de poder ver y de poder grabar en su mente la imagen de su madre, su buena madre que luchó hasta el final por sus cachorros. Taby maulló por primera vez. Un maullido profundo y triste. Sus hermanos también maullaba, ellos eran menos conscientes de la situación, no veían, no sabían que pasaba, de lo único que eran conscientes es de que tenían hambre y no podían comer.
En ese momento, del interior de la casa salió una niña, Taby la veía buscar por el jardín muy nerviosa. Un horrible miedo recorrió a Taby por todo su ser. ¿Y si esa niña le hacía algo malo a sus hermanos?¿podría ella impedir que eso sucediera?, no, claro que no podía, de hecho ella no podía hacer nada. Se quedó mirando y observando a la niña, que iba de un lado a otro del jardín buscando algo, acercándose cada vez más ha donde estaban ellos. Sabía que los encontraría, lo que no sabía era que sucedería después.
Sus hermanos no paraban de maullar pidiendo comida, Taby también estaba hambrienta pero era muy orgullosa para reconocerlo. Por fin, la niña los encontró. Taby la miró y vio como la niña empezaba a sollozar. Más tarde, Taby entendería que la imagen que vio la niña era para llorar, una gata desangrada muerta y 5 cachorros recién nacidos intentando mamar, una imagen que no tenía que ser muy agradable. La niña salió corriendo hacia el interior de la casa. Esa reacción no la entendía Taby, esperaba algo pero que se asustase de ellos…no. A los 5 minutos la niña volvió con una caja de cartón. Y fue metiendo a los cachorros dentro, para posteriormente meterlos dentro de casa. Taby, por primera vez, tenía miedo, ya no estaba mama, ya no podía verla, nunca más la vería, y en ese momento volvió a llorar. Pero algo sucedió, algo que no creyó Taby que pudiera suceder. La niña, cogió una especie de “algo” y uno a uno empezó a darnos un líquido parecido a lo que nos daba mama. Por supuesto que no era lo mismo, pero no estaba malo. Nos llenaba la pancita, estaba calentito y por fin pudimos dormir.

Mis hermanos se despertaban cada dos horas, si no era uno, era el otro, el más follonero era white, siempre pidiendo. La niña siempre venía y nos daba el líquido ese blanco. Taby pensó que su madre estaría contenta de habernos traído a ese jardín.

Fueron pasando los días, yo cada vez me encontraba más fuerte. Mis hermanos abrieron los ojos y empezamos a comunicarnos. Yo me sentía un poco responsable de todos y procuraba que todos estuvieran bien, les aseaba, les limpiaba las legañas, les ronroneaba para que durmiesen. Momo era genial, siempre estaba feliz, se pasaba el tiempo detrás de mi chupándome. Point era la princesita, se las pasaba durmiendo o jugando con la niña, cuando la niña venía, Point acaparaba toda su atención, al ser tan mona no le resultaba difícil acaparar las atenciones. White era el que más personalidad tenía. Siempre estaba “jugando” al macho dominante con los demás. Por supuesto que conmigo no lo intentaba, no era tan tonto, yo aunque más pequeña que él, era más fuerte, él sabía que conmigo no tenía ninguna opción, sin embargo siempre las tomaba contra Momo. Blawhi era un dormilón, se la pasaba comiendo y durmiendo.

Un día, la niña llegó con otro niño. Después de jugar un rato con nosotros, el niño cogió a Blawhi y no lo devolvió a la caja. Vi como se lo llevaban, empecé a chillar y a saltar pero no pude hacer nada. Se lo llevaron. Era la primera vez que nos separaban. No lo entendía. Mis hermanos se pegaron a mi asustados, y yo no sabía como consolarlos ya que yo estaba inconsolable también.

Poco a poco nos fuimos recuperando, mis hermanos volvieron a ser los de siempre y yo empecé a pensar quien sería el siguiente, esperando de todo corazón ser la última para poder cuidarlos a todos y que no se sintieran solos.

A los pocos días, junto a la niña que nos cuidaba vino una persona mayor. Tenía una cara muy rara, llena de arrugas, pero parecía amable. Empezaron a jugar con nosotros y al cabo de un rato cogieron a Point. Point nos miró asustada. Yo no sabía que decirle, solo esperaba que fuese a donde fuese estuviese bien. Point se fue con la señora y nosotros nos quedamos más tristes que nunca.

Esa noche hice un juramento, los encontraría, volvería a verlos, los rescataría si fuese necesario, lo haría por ellos y por mama.

Continuará…

Pasaron las semanas y seguíamos Momo, White, y yo en esa caja de cartón. Mi cuerpo seguía siendo diferente al de mis hermanos, nos habíamos igualado en tamaño eso sí, sin embargo yo era dos o tres veces más fuerte que ellos, lo que hacía enfadar mucho a White. Desde que se llevaron a Point, Momo ya no estaba tan juguetón, ya no me perseguía y chupaba, estaba triste y melancólico.

  • Ey Momo, ¿qué te parece si jugamos a ver si de un salto podemos salir de la caja?
  • Naaaa ya hemos jugado mucho a ese juego, nunca lo consigo, y tú siempre ganas, ya me cansé.
    Era verdad, hacía una semana había inventado ese juego para comprobar si podíamos salirnos de la caja los tres y poder salir de esa casa. No es que no estuviese agradecida con la niña que nos recogió, al contrario, le debemos mucho, le debemos la vida. Pero por otro lado, no quiero arriesgarme a que nos sigan separando y no poder hacer nada.
    Por supuesto yo podía salir perfectamente, pero nunca dejaría a mis hermanos. Una vez White lo intentó y casi lo consigue, este hermano mió orgulloso…al ver que yo si podía y el no, espera a que estemos durmiendo y lo sigue intentando, pero Momo no.
  • Momo…por fa…me aburro, además seguro que hoy lo consigues tú y White no.
  • ¿Cómo??? ¿En que mundo podría Momo ganarme?
  • Es verdad, yo nunca podré ganar en nada.
  • Bueno, eso solo se sabe si se intenta. Vamos White, demuéstranos como se hace.
    Esa noche había estado observando a White mientras dormía y me di cuenta que prácticamente ya lo tenía. Recé para que hoy fuese su día de suerte.
  • Te vas a quedar muerta Taby, hoy voy a saltar fuera y seguro que tú no.
  • Si, si, menos lobos caperucita…
    White cogió carrerilla, apretó los dientes, y saltó. Yo lo vi todo a cámara lenta, estaba subiendo alto, más alto, acercándose al borde de la caja, pero empezó a bajar sin haber llegado al borde, en ese instante deseé con todas mis fuerzas que volviese a subir, lo deseé muchísimo como nunca antes había deseado algo, y de repente, subió. Se quedó agarrado al borde de la caja de una forma muy graciosa y con un último empujoncito saltó hacia fuera.
  • Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii lo has visto Taby!! Lo he conseguido!!! Te dije que hoy te ganaría!!! Bien!!!
  • Muy bien White!!!- yo no sabía que había ocurrido, ¡¡no es posible impulsarte en el aire!! La caja tenía unas paredes de un metro de alto y el niño las había subido medio metro más con una tela metálica, estaban bastante altas, sobretodo para unos gatitos de mes y medio.- White, espérate ahí que ahora vamos nosotros. Vamos Momo que hoy hay un buen ambiente para el salto en altura!!.
  • Naaaa no quiero, si no llego White va a estar riéndose de mi de por vida.
  • Y si no lo intentas la que se va a reír de ti soy yo – nunca jamás me reiría de Momo pero esperaba que de esta forma el reaccionara.- Vamos Momo, que seguro te sale bien hoy.
  • Bueno pero no te rías si no puedo.
  • Claro que no.- No sabía que había ocurrido antes con White, pero si el que deseé algo con todas mis fuerzas había funcionado, ahora mismo estaba dispuesta a dejarme la piel en el deseo más fuerte que pudiese hacerse, Momo tenía que saltar-. Seguro que hoy podemos todos.
    Momo cogió carrerilla, apretó los dientes como había hecho antes White, y corrió. Se veía claro que no iba a poder hacerlo. White era delgado pero fibroso, tenía una buena constitución además de las ganas de superación que ponía en todo lo que hacía, pero Momo era rechoncho, tenía un poco descompensado el tamaño de sus patitas con el resto del cuerpo, un poco mas cortas, y su carácter tranquilo y pasivo no ayudaba en nada. Aún así, en mi cabeza se dibujo el salto perfecto para Momo. Saltó, bastante alto, bastante bien, pero no suficiente. Yo estaba deseando igual que antes que pudiera saltar, pero a diferencia de White, Momo no pudo saltar. Le faltaron unos centímetros. Ahora ya no sabía que hacer, White estaba al otro lado esperando, Momo estaba dentro de la caja, ¿qué hacía? Ayudaba a White a escapar o le hacía volver a la caja a esperar no se bien que destino.
  • No te preocupes Momo, lo has hecho muy bien.
  • Claro…como siempre, para ti siempre lo hago bien.
  • ¿qué pasa? ¿No venís? Me canso de esperar, voy a investigar por aquí fuera.
  • Noo espera White, no vayas solo.
  • Tú no eres mi jefa, y voy donde quiera, ya he demostrado que soy mejor que vosotros.
  • White no sabes lo que dices.
  • Déjalo Taby, tiene razón, soy un fracaso.
  • No Momo. Mira, vamos a hacer una cosa, yo iré fuera con White ha investigar la zona, y cuando veamos que posibilidades hay de escapar volvemos a por ti, ¿ok?.
  • Claro, lo que tú digas.
    Momo estaba muy abatido, y a mi se me partía el alma, ¿Por qué no había funcionado con él? Esa era una pregunta que tendría que hacerme más tarde, ahora mismo tenía otros problemas más importantes. Salte fuera, sin carrerilla, sin apretar los dientes (cosa que no entendía por que hacían) y en un segundo estaba al lado de White.
  • No te creas importante por eso, yo acabo de saltar también.
  • White eres un tonto. Vamos a ver que hay por aquí.
    Recorrimos la habitación, no era muy grande y lo mejor de todo es que había una ventana y estaba abierta. Saltamos para ver que había fuera. La ventana daba al jardín. Lo recordaba perfectamente, recordaba donde mama nos dejo y murió. Ese pensamiento me dejó aturdida por un instante. De repente la puerta se abrió, era la niña y traía a un hombre joven. Del susto White calló fuera al jardín. La ventana estaba bastante alta por lo que White se llevó un buen golpe. Yo me quedé aterrada, Momo seguía dentro de la caja. ¿Qué pasaría cuando el niño se diera cuenta que no estábamos dentro?¿qué le pasaría a Momo?. Todo pasó muy rápido. El niño se sorprendió al ver que no estábamos, pero no le dio mucha importancia. El hombre vio a Momo y sonrió, le cogió en brazos y se lo llevó. Yo vi como Momo me miraba, asustado, y a la vez con una mirada de reproche que en el fondo yo entendía [I]“dijiste que volverías por mi”[/I]. La niña miró a la ventana y me vio, yo estaba petrificada por lo que acababa de suceder. En una milésima de segundo la niña me cogió y me volvió a meter dentro de la caja.

Yo estaba en estado de shock. ¿Qué había pasado? Momo ya no estaba, se lo habían llevado, ¿y White? Estaba fuera, solo. No sabe alimentarse solo, no sabe defenderse. Intenté tranquilizarme con el pensamiento de que White me esperaría debajo de la ventana y cuando la niña se fuera me reuniría con él. En ese instante, la niña cerró la ventana y se fue. Todo mi mundo se hundió. Todo era culpa mía. Si no hubiese inventado ese maldito juego, Momo no habría estado solo en esos momentos y White no estaría solo fuera, en un lugar extraño. Salté fuera de la caja fui a la ventana y vi a White debajo mirándome con miedo. Algo debió de pasar por que White empezó a correr hacia la valla. Mi vista era extraordinaria y podía seguirle con la mirada, algo iba detrás de él. Era una especie de gato muy grande, aunque no parecía un gato, tenía unos colmillos enormes y daba mucho miedo. Perdí de vista a White en el momento que esa cosa, que después descubriría que era un perro, estaba a punto de cogerle.
Me quedé sola, llorando, no tenía a mis hermanos, la pena y la culpa me cubrían. No sé cuanto tiempo pasó. La niña venía de vez en cuando a darme de comer, pero yo no comía, ¿para qué? ¿Estarían mis hermanos comiendo? Un día, la niña apareció con una mujer joven, me cogió en brazos y me sacó de la habitación. Yo me encontraba muy débil, llevaba muchos días sin comer, pero en un momento de descuido, una vez que ya nos encontrábamos en el jardín, saqué todas las fuerzas que me quedaban y salté de los brazos de aquella mujer. Sabía que había un perro, lo busqué con la mirada y lo vi que empezaba a correr hacia mí. No tuve miedo, estaba cansada por el esfuerzo, me sentía débil, pero corrí, corrí como nunca lo había hecho, corrí hacia donde había visto por última vez a White. Conseguir llegar a la valla y atravesarla. Mi primer pensamiento fue irme a un lugar conocido, y el único lugar que conocía era la casa abandonada donde mama nos alumbro, mi segundo pensamiento fue localizar a White.

Continuará…

No tardé mucho en encontrar la casa abandonada. Yo misma me sorprendía de lo bien que recordaba el camino, cruzar la valla, pasar un camino con piedras, subir por una colina, atravesar una rambla y allí estaba, una casa enorme, la misma casa en la que nací. Por un momento pensé que si yo había conseguido llegar a lo mejor White también. Fue un pensamiento fugaz, sabía que no era así, White tenía los ojos cerrados cuando nació, ni siquiera recordaba a mama, eso me entristeció, pobre White, donde estaría, y lo más importante, ¿seguiría vivo?.
Entre en la casa, la verdad que no tenía muy claro que buscaba en ese lugar, White no estaría, pero estaba asustada y necesitaba algo familiar para tranquilizarme. Una vez dentro escuché un ruido, una especie de maullido muy suave, no me preguntéis por qué pero me acerqué al sonido, supongo que curiosidad de gato…
A través de un pequeño agujero de la pared podía ver de donde procedía el sonido. Me quede sin respiración cuando lo vi. Era un gato negro, negro como la noche, se le veía como a mama de grande, supongo que no era un cachorro como yo. Era el gato más precioso que había visto en mi vida. Precioso no es la palabra, más bien es deslumbrante, todo a su alrededor ya no tenía sentido para mi, solo estaba él. Conforme me fui reponiendo de mi estado de…bueno…yo he sido precoz en todo, no se extrañen que en este tema también lo sea, me fije que estaba jugando con una especie de animal pequeño con rabo largo que a mi parecer daba la sensación de ser comestible. En un segundo, supongo que cuando se cansó del juego, le mató. En ese momento sentí miedo. Ese animal no era mucho más pequeño que yo, de hecho andaríamos por el mismo tamaño y ese gato le había matado casi sin proponérselo. Empecé a retroceder, sin quitarle los ojos de encima, por un lado por que le tenía miedo, por otro lado, por que no quería dejar de mirarle nunca. Sin querer, una de mis patas partió algún tipo de madera seca lo que hizo que se oyera un pequeñísimo crujido, lo suficiente para que el gato negro me viese. Esa fue la primera vez que fuimos conscientes el uno del otro. Yo me quede allí, petrificada por sus preciosos ojos amarillos, un amarillo que cuando me miró se volvió más intenso, casi tanto para quemarme. No se cuanto tiempo pasó, para mi fueron minutos, aunque supongo que no fue más de un segundo, lo que tardó en estar delante mió, mirándome de cerca, oliéndome. Además de mis hermanos y mi madre yo no había tenido tan cerca a otro gato nunca y menos aún lo había olido. No puedo describir lo que sentí cuando le olí, pero si puedo decir que en ese momento supe que estaba enamorada de ese gato que en unos momentos me mataría.

  • Mmmmm ¿qué hace un bebe solo por aquí?- esas palabras me dolieron profundamente a la vez que me encantó oír su voz, ¡Un bebe! No era momento de sentirme ofendida, tenía que demostrarle que no era un bebe (aunque si lo fuera) y que no tenía miedo (aunque si lo tenía).
  • Me he escapado y estoy buscando a mi hermano.
  • Vaya, eso no me lo esperaba. Y ¿se puede saber como un bebe va a encontrar algo?
  • Bueno…aunque no lo parezca soy muy fuerte, y…y…tengo que encontrarlo, White depende de mí.
    Empezó a reírse, no era una risa desagradable, era una risa sincera, le había impresionado que una cachorra de 2 meses se creyera lo suficientemente mayor como para hacer nada.
  • Bueno, mucha suerte bebe, espero que encuentres a tu hermano.
    Se dispuso a marcharse, yo no quería que se fuera, pero qué podía decirle, qué podía hacer, piensa Taby piensa, qué le interesa a un gato adulto….¡comida!
  • ¡¡Espera!!
  • Mmm ¿qué pasa bebe? ¿Tienes miedo de quedarte sola?¿no eres lo suficientemente fuerte para encontrar a tu hermano?
    Ese tono de burla me enfureció mucho, por un instante pensé en dejarle marchar pero…le necesitaba, en muchos sentidos.
  • Claro que soy lo suficientemente fuerte, si quieres te lo demuestro.- eso me salio solo, sin pensar, es verdad que era más fuerte que mis hermanos pero de eso a ser más fuerte que un gato adulto…, era un farol, solo esperaba que funcionase-. Si demuestro que soy más fuerte que tú me tienes que ayudar a encontrar a mi hermano, si pierdo te llevaré a un lugar donde nunca más tendrás que preocuparte por encontrar comida.- recé para que se lo creyera-.
  • Vaya vaya, la bebe tiene valor, y ¿cómo se supone que vas a demostrarlo?
  • Pues demostraré que salto más alto que tú, que corro más que tú y que puedo cazar un bicho de esos antes que tú.- mi boca hablaba sola!!! Lo que decía no me lo creía ni yo!! Pero ya estaba dicho, mi preocupación era ahora mismo adonde iba a llevar al gato para que no me comiese a mi cuando me ganara!!-.
  • Jejeje me llamo Asher, ¿y tu? – Asher……Asher….Asher…., no es el nombre más bonito de todos??-
  • Me llamo Taby, bueno aceptas?- por favor!!!-
  • Taby, no voy a competir con una bebe…
  • No soy un bebe!!
  • Vale Vale, pues no voy a competir con un be… perdón mmmmm cachorro esta mejor??
  • Prefiero que me llames por mi nombre, Taby
  • Mmmm, me gustas Taby – ha dicho eso de verdad???- tienes coraje – ya decía yo que no podía ser tan bueno- vamos a hacer un trato, yo te ayudo a encontrar a tu hermano si tu me dices donde está la comida, ¿ok?
  • Y como sé que una vez que te diga donde está la comida no me vas a dejar tirada?
  • Mmm chica lista – bueno, es un avance, de bebe a chica, poco a poco- pues hagámoslo de la siguiente forma, te ayudo a encontrar a tu hermano y tu me traes la comida de tu sitio secreto, ¿ok?
    Ese no era un mal plan, solo fallaba una cosa, NO TENGO NINGÚN SITIO SECRETO!!! Pero ahora no podía echarme atrás.
  • Trato hecho.
  • Perfecto, bueno, por donde empezamos??? A ver…¿cómo es tu hermano?
  • Bueno, White es blanco, es un fanfarrón y un orgulloso, hacer un par de semanas que no nos vemos, espero que esté bien.
  • No te preocupes, si se parece a ti seguro que está bien – no se parece en nada a mi- ¿dónde fue la última vez que le viste?
  • Cerca de la Valla de la casa donde estábamos, estaba siendo perseguido por un bicho grande con colmillos más grandes que los tuyos.
  • Jajajajaja eso se llama perro. Sabes si el perro le cogió?
  • Creo que no, bueno, más bien, espero que no.
  • Yo también lo espero, sino me quedo sin comer. Vamos a preguntarle a un amigo que tengo cerca a ver si ha visto a alguien nuevo por la zona, pero antes deja que termine con mi presa, tengo el estómago vacío.
  • Ok – le vi comer, y creo que estaba bueno, no dejo nada, ni tampoco me ofreció nada-.

Cuando acabo de comer comenzamos la marcha. Nos dirigíamos hacia la zona donde tenía Asher su amigo cuando algo horrible apareció ante nosotros. Eran tres perros, más bien perrazos, nos habían visto y empezaban a correr hacia nosotros.

  • ¡corre Taby! CORRE!!
  • SI!!!
    Corrimos, saltamos una tapia, los perros se acercaban, yo me sorprendí corriendo a la misma velocidad que Asher, mmm a lo mejor si le hubiese ganado la apuesta, pero mis patas eran mucho más cortas y tropecé. Caí rodando sobre mi cuerpo y paré justo en la pata de uno de los perros. El perro paró en seco, los demás hicieron lo mismo. Yo recé para que todo sucediera rápido, con el menor dolor posible y que Asher no lo viera. Cerré los ojos y deseé que no me sucediera nada malo, deseé que esos perros no me comieran, tenía que encontrar a White, tenía que asegurarme que mis hermanos estaban bien, tenía que estar con Asher. No sucedía nada. Abrí los ojos y delante de mí, entre los perros y yo estaba él.

Continuará…

mas,mas…:smiley:

eiiiiiiiiii!!! que me tienes enganxada…jajaja

jejeje muchas gracias!!! espero tener terminado el capitulo 4 esta mañana. ¿quién sera el que defienda a Taby? ¿podra Taby encontrar a White? ¿Asher se dará cuenta de lo especial que es Taby?..:whistling:

triunfara el amor? seran realmente malos los perros? todas estas preguntas y sus respuestas proximamente en sus pantallas :smiley:

no la entretengais que tiene que escribir… QUE ESTOY DE LOS NERVIOS:8::8::8:

Estaba muerta de miedo, era una sensación horrible, me paralizó en el peor momento del mundo, entre las piernas de un perro enorme rodeada de otros dos más. No estaba preparada para morir, todavía tenía que hacer muchas cosas… no quería morir, no podía morir, lucharía, lucharía con todas mis fuerzas, no serviría de nada pero de todas formas lo haría, no me rendiría sin luchar. Convencida de mí lucha y sacando agallas de donde nunca las había tenido, conseguí abrir los ojos. Esperaba por lo menos ser lo suficientemente rápida como para escabullirme de entre las fauces de los perros sin resultar muy mal herida. A lo que no estaba preparada fue a verle a él. Yo creía que antes había tenido miedo, pues no, ahora si que tenía pánico, no por mi, sino por él ¿Qué estaba haciendo? Asher…mi precioso Asher. Algo en mi se encendió, empecé a sentir un calor que recorría todo mi cuerpo. El primer perro, se abalanzó sobre Asher, él pudo esquivarlo fácilmente y propinarle un buen arañazo en un ojo. El perro no retrocedió, lo que es peor, esta vez su embestida fue más certera y alcanzó a Asher en el hombro. La imagen que se dibujó delante de mi era insoportable, Asher se encontraba herido, sangrando y los otros dos perros estaban acorralándolo ¿qué podía hacer yo, un bebe? Mi cuerpo se movió solo. Salté sobre el perro que tenía más cerca, encaramándome en su lomo. Al perro no le di tiempo ni de que se diese cuenta de mi presencia encima de él. Llegué a la altura de su nuca y le hice un arañazo. Para mi sorpresa, el perro cayo al suelo desplomado. No tenía tiempo de pensar, tenía que continuar. Los otros dos perros me miraron como si fuesen por primera vez conscientes de mi presencia. Me miraban a mí y a su compañero herido en el suelo y luego se miraban ellos sin entender que había ocurrido. La parte cómica de la situación la ponía Asher…él si que me miraba como si fuese la primera vez que me veía, los ojos se le salían de las órbitas y tenia la mandíbula como desencajada de la impresión, bueno ya tendría tiempo más tarde de reírme, ahora tenía que continuar. Si alguien ajeno a la situación llega a ver la escena, seguro que le hubiese impresionado; dos perrazos retrocediendo ante un cachorro de gato de dos meses, mmmm poco menos que curioso. Ahora era yo la que se interponía entre Asher y esos dos malditos perros, y eso me hacía sentir muy bien, el pánico ya había pasado, ya no temía por Asher, en estos momentos era más consciente de mis fuerzas y sabía que podía con esos dos perros (una parte de mi esperaba que lo de antes no hubiese sido un golpe de suerte y ahora me machacaran sin piedad…). Conforme me acercaba a ellos, estos retrocedían. Yo creo que uno de ellos salió del shock y me plantó cara. Era el que había herido a Asher. Con ese estaba especialmente enfadada. Por segunda vez, mi cuerpo actuó solo. Corrí hacia él, me metí entre sus patas delanteras, a la altura del estómago actué. El perro no tuvo tiempo ni de seguirme con la mirada. Le hice un arañazo horrible, casi le destripo. Cayó el segundo perro. Yo estaba manchada de sangre, era una sensación extraña pero con la que no estaba a disgusto totalmente. Miré al tercer perro, este no se lo pensó. Corrió despavorido hasta que le perdimos de vista. Todo había acabado. Mi cuerpo empezó a enfriarse, la ira que me recorría apenas unos minutos antes ahora abandonaba mi cuerpo. Me relajé y en ese instante empecé a ser consciente de todo lo que había ocurrido. Yo había medio matado a dos perros enormes, y lo peor, Asher estaba herido y lo había visto todo. Me di la vuelta muy despacio y me preparé para ver en Asher una mirada de miedo y asco hacia mí, y me sorprendí descubriendo que ese pensamiento me daba más miedo que los tres perros juntos.

  •    ¿Asher…estas bien?
    
  •    …bueno, aparte de tener magullado el hombro y destrozado mi orgullo…no me puedo quejar.
    

Bueno, estaba bromeando eso era un buen signo, y su mirada aunque seguía desorbitada por la impresión no era una mirada de repulsión hacia mi. Le miré el hombro y estaba un poco más que magullado.

  •    Taby, tenemos que irnos de aquí, no quiero estar cerca de estos perros cuando empiecen a recuperarse.
    
  •    Tienes razón, ¿Dónde vamos?
    
  •    Estamos cerca de mi territorio, vamos a la casa abandonada, allí estaremos seguros.
    

¿Su territorio? Eso no lo sabía ¿los gatos tenemos territorios? Más tarde le haría muchas preguntas, ahora teníamos que salir de allí. Asher podía andar bien, aunque cojeaba un poco. En unos minutos llegamos a la casa abandonada. Me guió por unas escaleras hasta una estancia superior. En el suelo había mantas y cojines, supongo que era la zona donde descansaba. Asher se tumbó y yo no se porque, supongo que por instinto, empecé a lamer su hombro. Y tampoco se porque, aunque me encantó, Asher empezó a limpiar la sangre que cubría mi cuerpo. Fue uno de los momentos más bonitos de mi vida, aunque pensándolo más tarde me di cuenta que todo había sido instinto…no había habido, por lo menos por parte de Asher nada…en fin…ya sabéis.
Cuando limpie la herida de Asher pude comprobar que no estaba tan mal, era bastante raro, yo la había visto hacía unos minutos y la tenía totalmente abierta, y ahora parecía un simple arañazo. Asher se quedó dormido incluso antes de acabar de asearme, supongo que por la tensión del momento. Yo acabé su trabajo. Me quedé mirándole. Era precioso, no sabía porque se había interpuesto entre los perros y yo, se lo tendría que preguntar más tarde. Me alegré de que no me dejara atrás.

  •    Taby…duerme, deja de mirarme que no me dejas dormir, y no te preocupes que no me voy a ir mientras estés durmiendo.
    

¿Cómo?!! ¡¡¡Que vergüenza!!! Y ¿cómo sabía que tenía miedo a que me dejara??? Asher es un misterio que quiero descubrir.

  •    Yo no te estoy mirando, presumido. Y si quieres irte vete, ya ves que puedo cuidarme sola, no necesito a nadie – ¿¿¿quién ha hablado??? ¿¿¿He sido yo??? Nunca antes había tenido vergüenza…vaya…me pongo a la defensiva cuando tengo vergüenza!!jeje
    
  •    Claro Taby, lo que tú digas, pero duerme si quieres recuperar fuerzas.
    
  •    Voy a dormir pero no porque tú me lo digas – me dispuse a hacerme a un lado evaluando todas las opciones de manta que tenía a mi disposición, mmm ese trocito al lado de la ventana parece bastante mullidito- 
    
  •    ¿dónde vas?
    
  •    A dormir!!
    
  •    Jeje pero no te separes de mi, quiero que me protejas mientras duermo.- con su hocico me atrajo hacia él y me dejó al lado suyo. Casi lloro de la emoción- eres un arma de destrucción masiva que quiero tener cerca.- y en ese momento se volvió a dormir.
    

Su cuerpo estaba caliente y suave, no tardé ni 5 segundos en quedarme dormida.

Pasaron unas dos horas. Un ruido fuerte me despertó. Cuando abrí los ojos delante mió estaba la gata más preciosa que había visto en mi vida.

  •    Vaya Asher, no sabía que ahora eras niñera.
    
  •    Ehh?? Ah, hola Tiara.
    
  •    Bueno, y ¿no nos vas a presentar?
    

Yo estaba alucinando, ¿Quién es esta gata? (en esos momentos descubrí un nuevo sentimiento, celos). Tiara era blanca como la nieve, tenía unos los ojos más azules que el cielo, su pelo era largo…no lo toqué…pero daba la sensación de tener un tacto como el algodón muy suave y delicado. No era solo bonita por todo eso, era preciosa por que su cara en conjunto era perfecta, los ojos grandes, la nariz chata y rosa,…era un bellezón. Entendería perfectamente que Asher estuviese loco por ella (aunque esperaba que no). En comparación con ella, yo era poco más que un intento de gata.

  •    ¿qué haces aquí?
    
  •    Vaya Asher, así es como recibes a tus amigas. Yo que he estado andando muchísimo tiempo para verte y me encuentro con que ya has reemplazado mi compañía…eso me pone triste Asher.
    
  •    yo no he reemplazado nada. Para reemplazar algo primeros tienes que haber tenido algo, y que yo sepa nunca he tenido nada.
    

Ese comentario me dolió, más por el fondo que por las palabras en sí. Suelo ser bastante intuitiva y me dio totalmente la sensación de que las palabras de Asher eran de reproche, y eso solo significaba que si no la tuvo la quiso tener, y ese pensamiento me hirió.

  •    Hola Tiara, soy Taby.
    
  •    Hola Taby, encantada de conocerte. Y ¿tu mama? ¿estas perdida? Pobrecita…-cómo se atrevía!! Ahora me trataba como un bebe!!! Y delante de Asher, cuando ya le había convencido de que no lo era!!! Definitivamente Tiara y yo no nos llevaríamos nada bien- ¿quieres que te ayude a encontrar a mami?
    
  •    Mi madre esta muerta, y no necesito que una gata como tú me ayude en nada.
    
  •    Lo siento Taby, no sabía que tu madre estuviese muerta, no me lo habías dicho
    
  •    No importa Asher
    
  •    Vaya, lo siento pequeña.- no pierde ocasión de dejar claro que soy pequeña, es una gata lista- bueno, y que haces por aquí, ¿la has adoptado Asher? – perfecto, ahora Asher me verá como a una hija!!!, creo que odio a esta gata!!!-
    
  •    Yo no he adoptado a nadie, Taby y yo nos conocimos esta mañana y tenemos un trato. Hemos tenido un pequeño percance y por eso nos hemos quedado un rato descansando, pero ya nos íbamos. Si nos disculpas Tiara, tenemos muchas cosas que hacer, si quieres quedarte a descansar un rato eres libre de hacerlo pero no quiero que estés por aquí cuando volvamos, ¿de acuerdo?
    
  •    Asher… ¿todavía no me has perdonado?
    
  •    No tengo nada que perdonar. Ya dije todo lo que tenía que decir. Vamos Taby.
    
  •    Si – no entendía nada, y tampoco me gustaba en absoluto-
    
  •    Adiós Asher, descansaré un rato y luego me iré.
    
  •    De acuerdo, cuídate.
    

Salimos de la casa, Asher iba muy rápido, sin decir ni una palabra. Su silencio significaba muchas cosas, estaba afectado por la llegada de Tiara. Yo estaba deprimida pero que esperaba que Asher no hubiese tenido antes a nadie?? Qué me quisiera??. Para mí con su compañía era suficiente, ahora me tenía que concentrar en encontrar a White. Eso era lo importante…lo demás no importaba, pero…¿quién era Tiara? ¿Qué relación habían tenido Asher y ella? ¿Todavía sentía algo por ella?.

  •    Taby, vamos donde mi amigo, a ver si él sabe algo de tu hermano y de paso nos da algo de comer…estoy hambriento.
    
  •    Claro…
    
  •    No te preocupes, seguro que lo encontramos
    
  •    Si, por supuesto
    

Continuará…

ayyyyyyyyy madre mia!!! un nuevo personaje aparece en la vida de Taby!!! le ayudará en la busqueda de sus hermanos?? o no??jejeje :rolleyes:

Espero que os guste!!!y que me hagais muchos comentarios!!!:stuck_out_tongue:

Muchas gracias Sakura y Evasebe!!!

uuuoohhhhhhhhhh¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ esto se pone cada vez mas interesante :smiley:

me encanta!!! queremos maaaassssssssssss…

quiero maaaaaaaaassss!!! jajajajaja, me encantaaaaaa

MÁAAAAAAAAAAAAS!!! JEJEJEJEJEJE… me tienes intrigadisima Tresi!!! tienes que hacer al menos un “PREVIOUSLY ON TABY…” jajajajaja

tresi me estas torturando jeje

jejejeje que me poneís colorá!!!:o madre mia…pues me ha contado un pajarillo que en el próximo capitulo se desvelará la relación que une a Asher y a Tiara!!!:whistling: y además va a aparecer otro gatito más!!!jejeje quién sera???jejeje

Muchas gracias a todos!!!