La cola del gato, termómetro de sus emociones

La cola nos da un panorama rápido de cómo se siente un gato: erguida con orgullo para dar la bienvenida; con ondulaciones rítmicas para expresar placer o con intensos movimientos de un lado a otro como claro signo de ataque.

  • Si la cola está curvada ligeramente hacia abajo y con la punta recta, el gato está tranquilo y relajado.
  • Cuando levanta la cola hacia arriba con movimientos curvos, significa que algo ha llamado su atención.
  • Cuando la cola está erguida, significa una señal de saludo a alguien que llega.
  • Si la cola está erguida y la balancea, nos está demostrando su cariño, un gesto que seguramente irá acompañado de suaves ronroneos.
  • Si la cola se eriza y apunta hacia abajo, el gato está asustado.
  • La cola entre sus patas demuestra sumisión.
  • Si el gato mueve la punta de cola con vehemencia de un lado a otro, es una señal de enojo.
  • Si en lugar de mover la punta de la cola, menea toda la cola y la enrosca, su enojo es enorme.
  • Si además de estar enojado nota alguna presencia amenazante, estirará la cola totalmente para intimidar al invasor.
  • Si se dispone a atacar, erizará la cola y en lugar de dejarla recta la arqueará totalmente como si fuera un arco para disparar una flecha.

yo quiero tener la cola.:single fuck:

Cuando Ira mueve la cola, sea como sea, demuestra desaprobación (a menos que esté caminando, que supongo que es para mantener el equilibrio). Si la mueve lentamente dice “dejame en paz”, si es a sacudidas dice “es que no me vas a dejar en paz?!”

Ayer la tuve que llevar al veterinario de urgencias, porque llevaba dos días sin comer y sólo dormía, ni siquiera se quejaba si le hacía jugarretas, y es que tenía mucha fiebre y una infección de orina. Pppffff… me asusté mucho, pero parece que después de un par de inyecciones de antibióticos y antiinflamatorios está mejor. La verdad es que me hizo pensar en redirigir mis pensamientos académicos hacia la veterinaria, y dejar el periodismo, es increíble como una situación así puede cambiar repentinamente la visión de una persona.

Vaya, bueno lo malo ya ha pasado, sí debe de sufrir horriblemente cuando enferma algún animal. Yo tuve dos malisimas experiencias, la una, tuve un perrito muy chulo que no temía a los perros grandes, siempre se peleaba, y un día perdió un ojo por la pelea, el otro perro, cuyo colmillo lo clavó y lo soltó. Yo lo ví todo, tuve que llevar a mi perrito con un ojo colgado y sangraba mucho, me manchaba toda la sangre, corrí hasta la veterinaria, sobrevivió a tiempo, así el resto de su vida se quedó con otro ojo, y más cosas. Y mi gata se quedó calva por hongos contagiados por otro gato que lo adopté. Me asusté mucho, porque no te imaginas que no tenia ni un pelo en la cara y en las orejas. antibioticos, hospitalizada, lios.

Por cierto, ¿cuántos años tiene Ira?