Little, una historia oculta

[B]Tengo el placer de presentar una de las historias màs interesantes en foromascotas, quisiera contar màs sobre mi antigua cachorra para que la conozcan mejor.[/B]

[B]Little era de mi abuela, y la solia visitar…pues aquì va la historia…que de seguro les va a encantar.[/B]

[B]LITTLE[/B]

[B]Little no comprendìa la rudeza del hombre de la cuerda que casi la ahogaba. A ella que se sabìa pequeñita y buena.[/B]

[B]Nunca Little habìa visto tantos perros juntos como en esa jaula rodante. Perros furiosos que mordìan, perros tristes que buscaban el ùnico aire respirable y amigo de la calle.[/B]

[B]Y ahora, en esta jaula de alambre,[/B]
[B]màs grande, bajo los àrboles,[/B]
[B]llegaban màs y màs perros a cada rato.[/B]

[B]Cierto que tambièn se iban. Se iban dormidos, despues de haber sido metidos a la fuerza en ese cajòn oscuro, cuyas puertas, cuando se abrian dejaban escapar ese olor extraño. Y no se despertaban ni con el traqueteo de la carretilla que los llevaba lejos, màs allà del barranco.[/B]

[B]Definitivamente, Little no comprendìa todo eso. Ni esa gran tristeza que lo empujò a la calle a buscar a la ‘‘niña’’. ¿Donde estarìa? [/B]
[B]¿Porque no lo llamaba para correr con èl a compartir el sol, los espacios abiertos, el pasto hùmedo y los vientos viejos?[/B]

[B]Recordò cuando lo encontrò en la calle. ¿O fue la niña que lo encontro a ella?[/B]

[B]No importa. El caso es que la niña lo alzò y lo llevò a su casa apretado contra su pecho como una pelotita de lana blanca.[/B]

[B]El papà no quiso saber nada de perros y su ‘‘no’’ parecia venir rodando desde una montaña, como una piedra redonda que aplastarìa a la niña, exprimiendo toda làgrima que tuviera dentro.[/B]

[B]Sin embargo, a travès de sus làgrimas, la niña pudo sentir un viento fresco, como un suave torrente abrièndose paso entre las piedras de la montaña.[/B]

[B]Era la mamà de la niña. Tomò a perrito en sus brazos y ella supo que se quedarìa en casa.[/B]

[B]- Es tan lindo…Querido…- le dijo al papà.[/B]

[B]La niña sabìa que cuando intervenìa la mamà la enorme piedra del ‘‘no’’ del papà, se convertìa en una piedrita inofensiva, pura mentira, roìda por el agua clara de ese ‘‘querido’’ como sòlo la mamà sabìa decir.[/B]

[B]¿Asì que se llama Little? - Pregunto el papà-. Bueno, pues ànda a bañarlo que està asqueroso.[/B]

[B]Little no creciò hasta convertirse en un enorme perro que pudiera servir hasta de caballo.[/B]

[B]Se quedò asì, chiquito, como un chicle blanco y peludo con ladridos de juguete.[/B]

[B]la niña de conformò, porque al fin y al cabo era SU perrita.[/B]
[B]Aunque no fuera grande y fiero, reventaba de vida y alegrìa.[/B]

[B]Y con ella iba a la calesita y Little se volvìa loca persiguiendo a la niña montada en un caballito de madera que galopaba sin saltos,[/B]
[B]pero que a lo mejos -¡a lo peor!- podìa llevarlo lejos de ella.[/B]

[B]y ¡lejos del pan con manteca que la niñale pasaba por debajo de la mesa![/B]

[B]No. la niña no debìa irse lejos, porque ella era el mundo, la frazada tibia de su lecho, el agua fresca que llovìa sobre la bañadera, la gran toalla suave que envolvìa su cuerpo.[/B]

[B]Se detenìa el galope del caballo de palo, la niña se apeaba y tendìa sus brazos para que Littly se revolviera en ellos.[/B]

[B]-¡A casa Littly![/B]

[B]A casa, donde esperaba el tè y el pan con manteca. A casa, pasando por el prado de la plaza, para mordisquear la hierba y hundir el hocico en el agua de la fuente.[/B]

[B]Y correr. Siempre correr…[/B]

[B]-¡Little! ¡Eso no se hace![/B]

[B]Pero ¿Como evitarlo? El olor estaba ahì, en el tronco, mezclado con jugos, con savia, con vida, todo mezclado, invitante.[/B]

[B]La patita se alzaba, sintiendo còmo esa delicia se iba cantando a travès de su cuerpo, para quedarse en el tronco y darle un nuevo olor, como testimonio de su paso.[/B]

[B]-¡Vamos Littly![/B]

[B]A seguir corriendo, recorriendo de paso los olores del mundo:[/B]
[B]El aliento hiriente de la farmacia de la esquina, el tufo caliente y grato de la panaderìa, el arome del bostezo rojo de la carnicerìa…[/B]

[B]Corriendo, siempre corriendo, hasta la casa,[/B]
[B]hasta el pan con manteca, hasta el baño freso y la toalla suave.[/B]

[B]-¡Cuidado Little! -Con voz de miedo.[/B]
[B]El perrazo miraba aquella enana con ojos curioso.[/B]
[B]Perrito temblaba de miedo mientras el enorme hocico frìo le olisqueaba concienzudamente el trasero y unas enormes patas musculosas alzaban en torno a èl como columnas de una viva catedral terrorìfica.[/B]

[B]Continuarà[/B]

[B]Escrito y creado por: Shany.(yo)[/B]

El acento en castellano se escribe hacia el otro lado.

[QUOTE=Shane;221143][B]Tengo el placer de presentar una de las historias màs interesantes en foromascotas, quisiera contar màs sobre mi antigua cachorra para que la conozcan mejor.[/B]

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La verdad no me parece una de las historias mas interesantes del foro, pero esta bien que tengas ese recuerdo de tu perra. Tienes fotos de ella? Asi la conocemos mejor.