Medea, de niña a Diosa

Así encontré a la pobre Medea, canija y sucia y con dos mesecitos…

Fue pasando el tiempo y fue creciendo en peso, en tamaño y en belleza…

Conoció a la que hoy es su hermana, Minerva y se llevaron muy bien desde el principio…

Y hoy tras su mirada azul…

… se esconde un poquito de mi corazón.

es una verdadera preciosidad! que carilla de asustada tenía cuando la recogiste!

Sí, pobrecilla, desde entonces el ser asustadiza es un rasgo de su personalidad, con na pega un salto y se larga muerta de miedo, pobrecilla, es un poco sufridora…