No nos deja comer tranquilos

Desde hace 2 semanas hemos adoptado una gatita de 3 meses que recogimos de la calle. Aparentemente y por lo que nos ha comentado el veterinario debe ser que se le ha escapado a alguien pues es fina y esta acostumbrada a estar con humanos. Del tema de la alimentacion lo que no terminamos de encajar, es que cada vez que vamos a comer, cocinar o rondamos la cocina, se pone detras nuestro y no para de mahullar. Imaginamos que es pidiendonos comida, pero es que ella ya hace las 3 comidas de pienso que nos han comentado que debe de hacer. Imagino que los olores que desprende nuestra comida le hace la boca agua y le apetecerá mas que su pienso, pero es que nos está haciendo nuestros almuerzos, cenas y desayunos un poco mas estresantes por estar pendiente de ella. ¿Que podemos hacer? ¿Es cuestion de paciencia pues tan solo es un bebé o tiene remedio? Espero consejos desde vuestra experiencia. Saludos!!

Hola!
Yo en cuanto a lo del número de comidas al día…yo siempre les he dejado pienso a su antojo,quiero decir,que siempre tienen su cuenco con comida y han elegido ellos cuando y cuánto comer…de momento no he tenido problemas de obesidad…jiji

Albaricoque también es vernos en la cocina y ponerse a rondar (porque maullar no sabemos por qué pero no puede) así que una opción sería sacarlo fuera de la habitación,eso hacíamos al principio con él,hasta que se acostumbró y ya no se vuelve loco al vernos comer.

Así que yo te recomendaría lo de dejarle la comidita para cuando quiera y si aún así
sigue dando “guerra” sacarlo del cuarto…

Hola Serical. Con el tiempo si le aplicas unas normas de conducta como las que comenta Lara se le quitará la costumbre. Tambien depende del caracter de la minina.
Si es muy curiosa como ocurre con Polie es detectar movimiento humano y tenerla pegada a las piernas reclamando información. Ultimamente ya reconoce las horas de la comida y no asoma tanto por la cocina pero si me preparo un cafe fuera del horario alimenticio o la dejo oler el contenido de la taza o ‘concierto’.
Por el contrario Lily no es tan fisgona y solo acude cuando oye los sonidos claves. Apertura de lata o de la puerta de la nevera.:smiley:

Pues nada señores, gracias por vuestros consejos y a ver si mi niña coge buenos modales. Saludos!!

A mi Sensei me hace lo mismo, en realidad me persigue todo el tiempo, camina delante mio despacito y me complica la circulación por el depto. Y si voy a la cocina empeora, tengo que tener cuidado de no dejarlo encerrado en la heladera. Es verme en la cocina y maullar como loco. Ultimamente tomo la costumbre de subirse a la mesada, lo bajo una y otra vez, pero no hay forma de que entienda. Seguramente es porque ahi abro sus latas pero sea lo que sea que esta haciendo él tiene que tener la nariz metida, incluso si corto cebolla, le da igual.
Con la comida es igual, todo quiere probar, o al menos oler, y es una lucha comer con una mano y alejar a gatito con la otra. Cuando ve que no me va a vencer, se acuesta al lado de mi plato, se hace el dormido y va estirando la patita para ver si logra meterla en el plato.
La verdad no me gusta tener que encerrarlo cuando voy a comer, y la verdad no lo hago, pero no aprende a no subir a la mesa, lo bajo mil veces y le digo fuerte NO, pero nada de nada…
Yo siempre tuve perros y nunca me paso algo así, los perros que viven con mis padres en el campo, esperan pacientemente que terminemos de comer para que les demos algo, jamás un llanto ni nada, unos señores. Pero Sensei es un llorón pedigueño, supongo que es un poco mi culpa, me custa ponerme firme con él.

Patucos es indiferente a la comida, a no ser que vea que le abro una latita de paté, que les doy alguna vez como un especial. Calcetines sin embargo es muy curiosa y le encanta la comida. He tratado de enseñarla pero no hay forma, así que al final la meto en su cuarto mientras comemos, para evitar que nos salte al plato. Creo que así no lo pasa tan mal como oliendo la comida sin probarla y nosotros también podemos comer tranquilos. Eso si, las encierro a las dos juntas que si no maullan la una por la otra que no paran.

A nosotros tampoco nos deja, hemos probado a darle de comer a la vez que nosotros como nos dijo el vete y nada, cerrarle la puerta y en cuanto se la abrimos va como un loco a ver que queda por la mesa, le gusta mucho cotillearnos y en cuanto te descuidas un momento, le ves por debajo de la mesa con algo que te ha quitado. Y eso que tiene siempre comida de sobra en su sitio!!!