Una amarga despedida

Esto que os voy a contar pasó hace ya más de 9 años, pero quisiera compartirlo con vosotros porque creo que ahí descubrí como de fuerte es el lazo que creamos con nuestros gatos.

Coockie salío anémico de una mamá que no tenía leche con que alimentarlo, pero me armé de valor y aún sabiendo lo difícil que resultaría, a mis 14 años iba siempre cargada con mi Coockie y su bibi.
Así a base de muchos biberones y mucho cariño Cookie se hizo grande y fuerte.
Era un gatito con el pelo corto y blanco como la nieve, con el carácter dulce como las galletas.
Le gustaba tumbarse en mi cama cuando el sol entraba por la ventana y salir a la puerta a ver a los niños jugar a la pelota.
Un día Coockie desapareció y pasé el peor mes de mi vida esuchando sus maullidos por rincones en los que él no estaba.
Tras ese mes, un día en el mismo parque donde los niños jugaban a la pelota lo ví, en brazos de otra niña.Corrí hacia ella y me dijo que como lo vió en la calle pensó que estaba abandonado.
Por fín estaba de nuevo en casa y así transcurrieron largos años de felicidad. Coockie se había vuelto un cascarrabia y odiaba que lo acariciara, pero una mañana mientras hacía mis taras veraniegas Coockie se acercó y se me quedó mirando. Vino hasta mi y se acurrucó en mis piernas. Me miró con una mirada dulce y melancólica a la vez y maullo de un modo amargo quizá. Me pasé toda la mañana acariciandolo, disfrutando aquella muestra de cariño que me resultaba tan extrañaen él.
Esa misma tarde un amigo llamó apresurado a mi puerta y me dijo que buscara a Coockie por el jardín, pues había visto como dos desalmados lo habían cogido de la puerta de mi casa y se lo habían ofrecido a su dogo argentino. Dijo que lo vió escapar, pero no sabía en que condiciones.
Busqué y busqué, siseandole por todo el jardín, con el corazón metido en un puño y con un nudo en el estómago.
Al fín le oí maullar entre los cipreses y los aparté con las manos.
Tras ellos los ojos suplicantes de Coockie lloraban sangre.
Lo cogí por debajo de sus patitas delanteras con cuidado porque una de ellas estaba rota y cuando lo llevé hacia mí horrorizada contemplé como sus intestinos colgaban fuera de su barriguita peluda, antes blanca y ahora carmín. Lo lié en una toalla y lo acurruqué entre mis brazos. El me miró con la misma mirada melancólica de aquella mañana y maulló del mismo modo amargo y ahora sé que lo que estaba haciendo era despedirse de mí.
Mi madre lo montó en el coche y lo llevó a al veterinario. Me dijo que me quedara en casa esperando.
La espera fue interminable, pero al verla llegar con aquella toalla vacía y con los ojos enrojecidos el mundo se me vino encima.

Nunca te olvidaré mi querido Coockie.

de verdad que me has dejado impactada.

no se que decirte, de verdad, porque no lo entiendo…no entiendo la crueldad y la falta de empatia de las personas…

me pongo muy mala con estas historias, de verdad que me entristecen hasta decir basta, y me hacen llorar. No sé, de verdad, ni lo que decir. Lo he dicho varias veces ya estos ultimos dias… no quiero penar en el momento en que me lleguen estampas como estas y las viva en mis carnes, y sea mi gordo o mi blanquito el que vaya enrollado en una toalla y ya no vuelva…

lo siento, de verdad, siento que hayas tenido que pasar por todo eso.

que pena, que final mas triste…

no se que decir

Igual que Zorte… nunca entenderé a la gente que no tiene sentimientos… o será que ni siquiera son gente?? que no tienen alma ni conciencia? que son demonios disfrazados de humanos, cuya misión sólo es causar dolor?.
No puedo escribir mas, las lágrimas me nublan los ojos :frowning:

Si ya es penoso perder a un ser tan querido por una enfermedad o accidente, no me imagino cómo debe ser perderlo por culpa de unas manos malvadas.
Si algo así le ocurriera a alguno de mis niños…, creo que en esos momentos lo que menos me importaría sería ir a la cárcel…
Siento mucho la experiencia que tuviste que pasar. No te lo merecías y él menos. Lo siento en el alma, de verdad.

te juro ke me entristesi mucho mi kerido gandalf no kise verlo muerto porke no tenia los dos ojos estaban sailidos esas personas ke dices son las mas malas ke e oido hablar yo ke tu los hubiera demandado la rabia ke me da tengo ganas de echarselos a unos perros para ke los maten son unos idiotasssssss esas personas ke no tienen alma T_T llore con esa historia gracias por conpartirla

Fueron denunciados, mi padre sabía quienes eran y donde vivían y cuando pusimos la denuncia nos enteramos con tristeza que esa misma tarde habían sido víctimas de estos desgraciados 5 gatitos y 3 perritos pequeños. Nunca entenderé que se les pasaba por la cabeza en aquellos momentos.:mad: