Uña clavada

Hola, de nuevo:

¡Ya esta solucionado el tema! Resulta que mi hijo, que tiene 17 añitos, con suma delicadeza y ternura fue capaz de quitar la uña de la planta y cortarla adecuadamente sin apenas queja por parte de “[B]Beethoven[/B]” (gato). Increíble, al llegar del Instituto le plantee el problema y con toda la resolución del mundo se puso a solucionarlo. Llamo al gato y este, como siempre, se subió a su cama se recostó a su lado y con sumo cuidado, le sujeto la pata y empezó a sacarle la uña, cuando se quejaba, no lo sujetaba lo dejaba irse y, sorpresa, al cabo de dos vueltas por el comedor, [B]Beethoven[/B] volvía, el solo a subirse al la cama, recostarse en ella y ¡ENSEÑARLE LA PATA CON LA UÑA CLAVADA! Bueno, al cabo de unas cuantas vueltas, idas y venidas, con toda la delicadeza del mundo pudo, mi hijo, quitarle la condenada uña, el gato comenzó de inmediato a lamerse la pata con ganas y esto es bueno. Es increíble lo que estos animales nos enseñan y descubres, no cabe duda de que son unos excelentes amigos, con una sólida y confiada amistad, nada que ver con el estereotipo maniqueo que la mayoría de las personas opinan de ellos. Menos mal, efectivamente las consultas a los veterinarios son caras, como todos sabéis, pero hay situaciones en las que uno puede arreglárselas sin ellos. Mi veterinario me recomendó que contratase un seguro medico para los gatos que tengo (dos) ¿Que opináis de esto? Envío foto de nuestros gatos ([B]Beethoven[/B] es el negro y Paco el café con leche). Saludos, hasta pronto.

Me alegra mucbo que se haya solucionado lo de la uña. De hoy en adelante, a cortarles las uñitas más a menudo! :slight_smile:
Lo del seguro de gatos… nunca lo había oido.